QUEDÓ FIRME LA FALTA DE MÉRITO PARA ROSSI
El Tribunal no deberá intervenir porque el fiscal de Cámara Guillermo Camporini no mantuvo la apelación presentada por un fiscal de primera instancia; lo que significa que la resolución favorable a Rossi queda firme.
La falta de mérito dictada a favor de Rossi -que lo deja más cerca de un sobreseimiento definitivo que de un procesamiento- fue dispuesta por el juez de Instrucción Carlos Carbone el 11 de abril pasado. El ex funcionario está imputado de amenazar con un arma calibre 40 de su propiedad al taxista Sergio Amaya, luego de embestirlo con su camioneta 4×4 en Circunvalación y Rondeau, el 7 de noviembre pasado.
El incidente fue observado por el gendarme Iván Darío Méndez desde su puesto en la cabecera del puente a Victoria. Al ver que un hombre apuntaba a otro, según declaró, Méndez pidió refuerzos y obligó a Rossi a arrojar el arma. El propio subsecretario llamó a los altos mandos de la Unidad Regional II para que la policía se hiciera cargo del sumario, en el cual no se menciona el arma ni la presencia del gendarme. Así, el hecho se registró como un incidente de conducción peligrosa por el que se llevaron esposado al chofer.
La resolución fue apelada por el fiscal Esteban Franichevich quien, disconforme con el dictamen, pretendía que el expediente fuera revisado por la Cámara de Apelaciones en lo Penal. En ese caso, este tribunal de alzada podía mantener o revocar la falta de mérito dictada al ex funcionario.
Pero el fiscal que interviene ante esa instancia superior, Guillermo Camporini, desistió de la apelación y sus fundamentos fueron aceptados por los jueces de la Sala II de la Cámara Penal, que de este modo no deberán expedirse en este asunto. Camporini, en su argumentación, sostuvo que las pruebas de cargo contra Rossi no alcanzan para desequilibrar los elementos favorables al entonces subsecretario de Seguridad Pública.
“Debo admitir que la causa reúne un grado de extrañeza”, dijo el fiscal Camporini. La principal razón por la que no sostuvo la apelación radica en la negativa del taxista Amaya en colocarse como víctima de una amenaza: el taxista siempre negó haber visto un arma. Camporini entendió que, si una persona no se siente intimidada, entonces no se configura el delito. “La víctima niega bajo juramento en todos los actos que Rossi lo amenazara con un arma”, destacó, además de señalar que “sobre un mismo suceso, las tres únicas personas que declaran brindan una versión distinta”.
“Al margen de lo que realmente sucedió el la colectora del puente Rosario-Victoria, a pesar del esfuerzo para dilucidar la cuestión, no se ha podido arribar al esclarecimiento. Al margen de lo lamentable que resultó el suceso y la mediatización que del mismo se hizo, la Justicia debe actuar conforme a las pruebas reunidas”, sostuvo.
Además destacó que “el auto de falta de mérito no cierra la posibilidad de continuar la investigación. Con lo cual, si el fiscal de primera instancia lo considera, podrá reiterar medidas para establecer la comisión o no del ilícito referenciado”, cerró.
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