¿Quién te guía?
Cualquier persona que acaba sus estudios pre escolares se da cuenta que las empresas privatizadas han llegado a nuestro país con fines de saqueo. No el saqueo menor a los megamercados que se patentaron en los tiempos de Alfonsín, sino un saqueo descomunal y con socios mucho más jerarquizados que los que sostuvieron a aquellos mencionados.
Bueno, pero sucede que los saqueadores de fuste, además, tienen buena prensa. Por ejemplo, cualquiera se acuerda de la propaganda de YPF con los jugadores de la selección, en la que un humilde despachante de combustible tiraba gambetas con Samuel y Carlitos Tévez. Y cuando se acuerda le dan ganas de lagrimear, si es gente de bien, casi tanto como cuando se comprueba lo que cobran la nafta.
“Jugamos todos”, dicen, cuando juega la selección. Porque ellos se sienten argentinos como el dulce de leche o la birome. ¿O usted no les cree a los amigos de Repsol? Sí, bueno, serán una empresa española, pero se sienten compatriotas nuestros. Y tanto se sienten, que además de vendernos la nafta que antes era nuestra, nos ofrecen sumar puntos mediante un sistema de acumulación que se efectúa justamente comprando combustible en los surtidores que antes eran nuestros.
Y también nos guían.
Sí señor. Nos dan nafta, nos regalan puntos para cambiarlos nuevo por una franela o una baliza y nos guían con la sensacional Guía YPF. Porque “la Argentina no podía dejar de contar con una publicación tan valiosa como la Guía YPF 2005, la que sin dudas llegó para quedarse”, dice la misma guía. Pero sucede que, como Repsol, o como los puntos que otorga, la guía es un fiasco.
Tres meses de derrotero por apenas dos regiones del país permiten descubrir infinidad de groseros errores de un material que se vende a 50 pesos, lo que supone un esfuerzo para la mayoría de los que lo compran, si se considera –esto no lo dice la guía- que 6 de cada diez argentinos es pobre, a pesar de los esfuerzos de Repsol para que esto no suceda.
Por ejemplo, en la parte donde la guía da la nómina de fiestas provinciales, se menciona a la Maratón Santa Fe – Coronda como propiedad de Rosario. (Que Degano no se entere).
Por ejemplo, en la zona de mapas, se menciona como pueblo a Los Nacimientos, en Catamarca, cuando allí no hay más que una sola vivienda.
Por ejemplo, en el área de información sobre ciudades, se menciona dentrote Cafayate, Salta, el Parque Nacional Los Cardones, que queda en la misma provincia, pero 160 kilómetros al norte de la localidad citada.
Las groserías siguen, toda vez que se indaga en profundidad. En una palabra, la guía no dice demasiado de cómo hay que recorrer la Argentina, pero sí explica bastante la falta de respeto con la que la recorren los saqueadores que la crearon.
Este contenido no está abierto a comentarios

