Quiénes son los nexos argentinos de la presunta “narcomodelo”
Su nombre apareció por primera vez en la causa el 14 de diciembre del año pasado. Ese día, personal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) arrestaba, en un departamento del barrio de Belgrano, a tres jóvenes vinculados a una chica que unas horas antes había sido capturada en el aeropuerto de Ezeiza, cuando estaba a punto de viajar a Cancún con 55 kilos de cocaína en su valija. Desde ese momento, el nombre de la modelo colombiana Angie Sanclemente Valencia empezó a circular en los despachos de los investigadores. En poco tiempo, se convirtió en la prófuga más bella que la Justicia argentina buscó durante más de cinco meses. Tras una larga pesquisa, pudo ser capturada en un hostel de Palermo.
Los investigadores creen que Angie formaba parte de una red de narcos VIP que triangulaba cocaína a Europa. Para ellos, cumplía uno de los roles principales en una estructura piramidal que contaba con siete presuntos narcos argentinos. Entre ellos, su novio y su tío, un amigo de ellos y su pareja.
Según las fuentes judiciales consultadas por PERFIL, la banda estaba integrada por modelos publicitarios. Ellos eran los encargados de transportar la droga para que pudiera ser comercializada en distintos países de Europa. ¿Qué rol cumplía Angie? De acuerdo a los investigadores, ella era el nexo directo con los distribuidores internacionales. “Manejaba los contactos en el exterior”, explica un vocero con acceso al expediente.
Angie habría estado vinculada sentimentalmente con Carlos Cabañas Catzin, alias “el Monstruo”, un narco mexicano que pertenecería a uno de los carteles más sangrientos: el del Golfo. Para los investigadores no es un dato menor.
Sin embargo, la modelo negó todo. En su primer encuentro con el juez en lo Penal Económico Rafael Caputo, que subroga a Marcelo Aguinsky –a cargo de la causa–, dijo que “no” tiene vínculos con carteles de droga y acusó a la familia de su novio Nicolás Gualco, quien también está preso en la misma investigación. “Ellos –por el tío de su novio y un amigo– armaron todo este circo”, acusó en el despacho del juez.
La modelo venía insistiendo con esa teoría desde su perfil de Facebook, donde incluso horas antes de ser detenida subió las fotos de las personas que supuestamente la comprometieron con la intención de despegarse de la causa.
Amores y traiciones. Angie arribó al país el 7 de diciembre de 2009, dispuesta a instalarse con su novio a quien había conocido durante su estadía en Cancún. Estuvo alojada en distintos hoteles de categoría del centro porteño y hasta se dio el lujo de festejar año nuevo en el sofisticado restó Casa Cruz, de Palermo Soho, cuando tanto ella como su pareja estaban siendo buscados por la Policía.
Para los investigadores, Daniel Domínico Moroy, tío de Nicolás y dueño de una empresa de seguridad, formaría parte de la organización. Lo que todavía no se pudo determinar es qué función cumplía en la estuctura. Moroy fue detenido durante un procedimiento realizado el 6 de enero pasado en un departamento de Mar del Plata, donde fue capturado también el novio de la bella modelo colombiana.
¿Cómo pudieron dar con ellos? Según consta en el expediente, gracias a la declaración de Ariel, el primer arrepentido que abrió la boca y delató a todos. Ariel es un joven marplatense de 22 años. Fue compañero de colegio de Nicolás y es el novio de María, la joven detenida en Ezeiza cuando intentaba pasar 55 kilos de cocaína en una valija. Se supone que Ariel tenía un función específica: reclutar modelos para que sacaran la droga del país y no levantaran sospechas. Como había sido modelo publicitario, también manejaba una buena agenda de contactos. Por cada chica que viajara, recibiría 2 mil dólares. Eso había arreglado.
Angie se defendió de todas las acusaciones. Durante una hora y media aportó nombres y datos de las personas que supuestamente le tendieron una trampa. El miércoles próximo ampliará su declaración, según confirmó a PERFIL su abogado Guillermo Tiscornia, quien además reveló que ayer presentó un escrito pidiendo su libertad por falta de mérito.
Entre otras medidas, Angie busca carearse con las personas que la mencionaron en la causa. Quiere saber si ellos podrán sostener la acusación cuando la miren a la cara.
Este contenido no está abierto a comentarios

