QUIEREN COBRARLE 1.700 PESOS POR UN CELULAR QUE NO PUEDE USAR
Facundo Amaya es un joven de 25 años que durante toda su vida padeció una discapacidad metal que le impide comunicarse y trasladarse. Sin embargo, la empresa de telefonía móvil le imputa una deuda de 1.712 pesos por el uso de una línea.
“No tiene ni posibilidad mental de hablar por teléfono y lamentablemente no la va a tener nunca. No lee, no escribe, no firma. Su motricidad es muy pobre y la deficiencia que tiene es grave. No se lo puede dejar solo nunca”, explicó su madre, María del Carmen Ludueña.
Para dar de baja el reclamo, la empresa pretende que Facundo entregue un manuscrito con el descargo, acompañado por tres firmas de su puño y letra, informó la Voz del Interior.
La familia llevará a la compañía las carpetas con los estudios y la historia clínica del joven a lo largo de sus 25 años. “A lo mejor así nos creen que Facundo es un discapacitado. Y si quieren hacer juicio que lo hagan, pero no lo vamos a exponer a él a un manoseo”, advirtió la madre.
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