QUIEREN EXTENDER POR UN AÑO EL ACUERDO DE PRECIOS
En lo que ya es en una carrera contra reloj, Economía busca que los acuerdos de precios que vencen a fin de mes, sigan vigentes durante todo el año. La maratón de reuniones con los súper y los principales formadores de precios que comenzó en diciembre, continúa este enero y también incluye a textiles y laboratorios. El equipo de Felisa Miceli se muestra entusiasmado, pero del lado de los empresarios creen que un plazo tan largo lo hace inviable.
Así las cosas, si la gestión de Roberto Lavagna estuvo marcada por la negociación con el FMI y los bonistas, la pelea contra los aumentos se ha convertido en el eje de la gestión Miceli.
“Nuestra idea es consensuar. Haremos seguimiento continuo”, señalaron ayer cerca de la ministra, un día después de que se conociera el 12,3% que arrojó la inflación en 2005, la marca más alta desde 2002.
En Economía analizan desde una canasta de 500 productos, precios de referencia, como los que aplica Francia y hasta un carrito con productos básicos a bajo precio. Pero confiesan que aún no lo tienen definido, aunque “la decisión política de Néstor Kirchner es seguir con los acuerdos”.
Esto sucede en un año en el que el costo de vida también amenaza ser alto. El Presupuesto lo estableció entre 8% a 11%.
El funcionario consultado ayer por Clarín añadió que los acuerdos son la herramienta más sensata para un país que exporta lo que come en un contexto internacional que indica que las cotizaciones de las materias primas y el petróleo seguirán firmes.
Los negociadores de Miceli razonan que la inflación obedece a una demanda muy sostenida y una oferta que aún no responde. Y están convencidos de que los acuerdos dan sus frutos. Ponen como ejemplo lo que ocurrió en diciembre: “Se pronosticaba un alza de los alimentos de 1,6% y algunos lo habían establecido en 2% para ese mes. El rubro creció 0,8 y la inflación del mes promedió 1,1%, inferior al registro de noviembre”, se jactaron.
Sin embargo, los que siguen el día a día de los precios, subrayan que el comportamiento de los alimentos en diciembre estuvo relacionado a las bajas por razones estacionales en frutas y verduras.
La estrategia del Gobierno, según reveló la fuente vinculada a estas tratativas, consiste en presionar para sentar a los sectores a la mesa y encarar de ese modo los acuerdos de largo plazo: lo plantearon en los encuentros con los representantes de los supermercados y también lo harán con los autoservicios y almacenes. “En este punto ellos son socios nuestros, ya que su negocio pasa por el volumen más que por los precios”, señaló el funcionario.
La situación parece distinta en el caso de las empresas productoras de alimentos. Los industriales atribuyen los aumentos a ajustes salariales y subas en insumos importados y locales.
“Estudiamos la estructura de costos. Nos suena extraño ya que en términos de dólares los salarios argentinos son los más bajos de la región y el costo financiero ya no es el mismo de otros tiempos”, replican en Economía.
—¿Son acuerdos voluntarios o hará castigos para los que no se sumen?, se preguntó.
—Estamos dialogando y buscando consensos. Existen alimentos que se destinan en un 80% al exterior, en ese caso lo poco que que va al mercado interno debe tener precios lógicos.
—Pero no le parece un tanto naif…
—Nosotros tenemos instrumentos de política económica. Y nuestros técnicos ya se embarcaron en el ejercicio de revisar la estructura de costos de toda la cadena industrial.
—¿Habrá premios y castigos?
—Habrá mucho diálogo, consenso y acuerdos de precios de largo plazo. Esa es nuestra apuesta.
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