QUIEREN QUE LA RUTA 40 SEA COMO LA 66 DE ESTADOS UNIDOS
Sinuosa. Mitad de asfalto, mitad de tierra. A su paso se asoman reservas naturales, parques nacionales, lagos, estepas, quebradas, puentes. Serpentea alrededor de montañas altísimas. Se mete en la Puna. Y ciertos tramos transcurren a cinco mil metros de altura. La ruta 40 es famosa por ser la más larga del país. Pero ahora también quieren que sea un ícono de la Argentina, algo así como la mítica ruta 66 que atraviesa de este a oeste los Estados Unidos.
Esta —y no porque sea nuestra, pero hay que decirlo— es más larga que la legendaria carretera que va de Chicago a Los Angeles. La del país del Norte tiene 3.900 kilómetros, y la 40 tiene casi 5.000. Nace en la punta continental austral de Cabo Vírgenes y termina en el norte jujeño que marca La Quiaca. Esta verdadera columna vertebral recorre pueblos y bellezas naturales que se recuestan sobre la ladera oriental de la cordillera de los Andes.
Así, comunica comunidades cordilleranas de Santa Cruz a Jujuy, pasando por Chubut, Río Negro, Neuquén, Mendoza, San Juan, La Rioja, Catamarca, Tucumán y Salta. Con semejante potencial, la Secretaría de Turismo de la Nación (Sectur) comenzó a generar la ruta 40 como uno de los productos de la llamada “Estrategia Marca País”.
¿En qué consiste? “En pensar estrategias para desarrollar íconos con los que se relaciona al país. Y la ruta 40 lo es. La idea surge porque une once provincias y tres regiones con muchos atractivos turísticos”, explica a Clarín el subsecretario de Turismo, Daniel Aguilera.
Así, dispuestos a explotar el camino como un producto, los funcionarios del sector presentaron ayer en la FIT (Feria Internacional de Turismo) el concepto de ruta 40 como el corredor turístico más extenso del país. La idea es instalar la imagen de este camino como un eje interregional para el desarrollo de emprendimientos que promuevan la visita de turistas nacionales y extranjeros a las tres regiones del circuito: Patagonia, Cuyo y Norte.
Según explican desde la Secretaría, el material que se presentó ayer en la edición 2004 de la FIT consiste en folletería bilingüe con la que se irá a las próximas ferias internacionales (Madrid, en enero; Milán, en febrero y Berlín, en marzo) para presentar esta alternativa a los operadores turísticos.
Lo que opina Aguilera es que “si se ofrece este producto en ferias internacionales y se potencia aún más como alternativa para el turismo interno, se terminará consolidando una buena red de servicios, con el consiguiente beneficio en la infraestructura de las localidades involucradas”. Y agrega: “No sería descabellado imaginar que este impulso empuje a las relegadas economías regionales hacia un futuro más venturoso”.
Lo cierto es que la ruta 40 pasa por zonas de paisajes increíbles. Desde la puna hasta los confines del sur, atraviesa 18 ríos, 263 puentes, 13 lagos, 27 pasos cordilleranos y en Salta (en Acay) trepa a casi 5.000 metros de altura, que lo convierte en el camino para autos más alto del mundo. En Salta también está uno de los tramos más hermosos, como es el del Valle Calchaquí. Pero la RN40 ofrece más: da paso a 20 parques nacionales y a maravillas como la Cueva de las Manos Pintadas.
Según explicó Aguilera a Clarín, se firmaron convenios con las provincias involucradas para mejorar el mantenimiento de los 5.000 kilómetros de camino (mitad de tierra, mitad de asfalto). Vialidad Nacional, además, se encargará de renovar y unificar la cartelería —la señalización tiene que cumplir determinados estándares—, es decir, repondrá los carteles que faltan e instalará nuevos donde haga falta.
El responsable del Producto Ruta 40 de la SECTUR, Federico Wyss, dice que se inspiraron en “lo que Estados Unidos hizo con la ruta 66: vertebrar distintos elementos turísticos y culturales sobre un mismo eje”. Y aseguró que se realizó un relevamiento integral de la ruta y que ya se trabaja para diseñar una estrategia de promoción en base a cuatro subproductos.
Cultura: El recorrido integra diferentes manifestaciones que van desde hallazgos arqueológicos hasta fiestas populares.
Aventura: La ruta acerca a la posibilidad de practicar rafting, windsurf, montañismo, treeking, travesías en 4×4, vuelos en globo parapente y aladelta.
Ecología: Es la entrada a parques nacionales, Monumentos y patrimonios de la humanidad y áreas protegidas.
Gastronomía: Andar por la 40 será meterse en los sabores de regiones bien distintas: en el cordero patagónico asado a la llama, en los vinos cuyanos o en las comidas ancestrales del norte.
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