QUIEREN SUMAR A LULA A LA REUNIÓN DE KIRCHNER Y CHÁVEZ
Con Hugo Chávez convertido en un volcán en plena erupción, el Gobierno hacía gestiones ayer para sumar al brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, a la posible cumbre con el presidente Néstor Kirchner.
La invitación salió de Buenos Aires pero también desde Caracas, indicaron fuentes a Clarín.
Los rumores de que el Gobierno gestionaba la participación de Lula para un encuentro tripartito en Caracas con agenda diplomática no explicitada podrían leerse como una manera de matizar el impacto que tendría una nueva aparición pública de Kirchner con Chávez en medio de las convulsiones que todavía provocan los cruces que se vivieron hace casi dos semanas en Mar del Plata durante la Cumbre de las Américas.
Por eso ayer se debatía sobre la conveniencia y oportunidad de un viaje de Kirchner a Caracas anunciado sólo desde Venezuela para el domingo próximo.
Pero en Caracas, el vicepresidente José Vicente Rangel ya confirmaba ayer que “el presidente Kirchner viene el domingo” y Chávez habría hecho lo mismo en un programa de TV.
El presidente venezolano sostuvo: “Estamos trabajando intensamente para evaluar acelerar el ingreso de Venezuela como socio pleno del Mercosur.” La cuestión será tratada en la próxima reunión del bloque, la semana próxima, en Montevideo.
Lo cierto es que ayer en Cancillería un silencio gélido mostraba claramente que el viaje no era gestionado por ese ministerio y todas las referencias se dirigían hacia la cartera de Planificación a cargo de Julio De Vido. Pero allí tampoco se ofrecía confirmación del viaje presidencial.
Una larga reunión del embajador argentino Octavio Bordón con el encargado de América latina en el Departamento de Estado, Tom Shannon, en Washington, habla de cuestiones abiertas y aún no resueltas.
“En Europa hay libre tránsito de personas y de mercancías y eso debería hacerse en América, pero eso a EE.UU. no le interesa y por eso ponen muros”, fue la frase provocadora lanzada ayer por Chávez como parte de su escalada verbal contra la administración de George Bush.
En medio de ese fuego cruzado y de reuniones del Congreso norteamericano que ha comenzado a “analizar” el nivel de democracia en Venezuela, Kirchner podría quedar atrapado en expresiones que no necesariamente comparte.
Al mismo tiempo, es cierto que al argentino se le han atribuido misiones como apaciguador o contenedor de Chávez y que en estos días son los países del Mercosur —y no la OEA— los que median en la crisis diplomática desatada entre Venezuela y México.
El canciller venezolano, Alí Rodríguez, admitió que “ha habido expresiones” de esos países para mediar, especialmente “nuestro buen amigo Reynaldo Gargano, el canciller de Uruguay, en el sentido de que el Mercosur debe trabajar y así lo celebramos en contribuir a resolver esta, creo yo, muy incidental diferencia entre las autorizades mexicanas y de Venezuela”.
“Todos los acuerdos anunciados ya han sido firmados”, indicó ayer a Clarín un funcionario de la Cancillería, dando a entender que la cita no obedecería a ninguna cuestión de acuerdos técnicos bilaterales. Y especuló con la posibilidad de que si se concreta, los presidentes hablen más de cuestiones geopolíticas como el ingreso de Venezuela como miembro pleno del Mercosur.
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