QUINCE DÍAS SIN AGUA EN MOLINO BLANCO
Desde hace dos semanas Guillermo debe caminar todos los días, religiosamente, unos 300 metros hasta la casa de un vecino en busca de algo tan esencial como es el agua. La postal bien podría situarse en una zona rural o en alguna región agreste privada de servicios básicos, pero no. Esta situación extrema tiene como escenario el barrio Molino Blanco, en la zona sur de la ciudad, donde alrededor de 400 familias tienen “cortado” el servicio de agua potable, entre otras deficiencias. Desde Aguas Santafesinas SA (Assa) comunicaron que “la red pública de agua llega hasta Ayacucho al 5900 –los vecinos que están reclamando están asentados seis cuadras más adelante– por lo que quizá estemos frente a un hecho irregular”. “Nos enteramos por los medios de los pedidos de los vecinos ya que no tenemos registrado ningún reclamo formal en nuestros canales de comunicación, al menos en lo que tiene que ver con el área servida por nuestras redes. De todas maneras mañana (por hoy) vamos a llegarnos hasta el barrio a tratar de solucionar el problema”, informaron desde la empresa estatal.
“Acá hay un asentamiento irregular y el agua es fundamental para todos nosotros, para bañarnos, para cocinar, para lavar la ropa. Además acá funciona un centro comunitario. Yo tengo que ir todos los días con bidones y baldes hasta la casa de un vecino que por suerte todavía tiene agua. La situación es desesperante, por eso organizamos una asamblea y decidimos cortar la calle, sabemos que con esta medida perjudicamos a mucha gente, pero otra no nos queda”, comentó el vecino que vive en calle Boquerón 354, frente a la capilla Itatí. Y adelantó: “De no obtener una solución concreta e inmediata a nuestro reclamo, mañana (por hoy) vamos a cortar avenida Circunvalación donde vamos a instalar una carpa”.
Según palabras de los habitantes del barrio que desde hace quince días están sin agua, el reclamo llegó hasta las oficinas de Assa, y cansados de no recibir respuestas, ayer decidieron salir a la calle a manifestarse. Así, cerca del mediodía cortaron el tránsito a la altura de Ayacucho al 6500 para exigir que vuelva a salir agua de sus canillas.
“Cuando estábamos haciendo el corte desde Aguas Santafesinas nos dijeron que en una hora nos iban a traer un camión cisterna hasta que puedan arreglar la toma de agua que se rompió, pero hasta el momento no apareció nadie. De todas maneras decidimos levantar el corte y de no haber respuesta mañana (por hoy) vamos a cortar avenida Circunvalación hasta que alguien escuche nuestros reclamos”, prometió el vecino que vive frente a la capilla Itatí.
Por su lado, Stella Maris Arguello, otra de las damnificadas por la falta de agua, aseguró en diálogo con El Ciudadano que la semana pasada llamaron por teléfono y fueron hasta la sede de Assa donde les dijeron que el problema se había originado por una toma de agua que estaba rota y que lo solucionarían “de inmediato”.
“Durante el verano tenemos siempre el mismo problema, no puede ser que nos quedemos sin este elemento primordial para todos los seres humanos como es el agua. Pedimos la intervención de los Estados nacional, provincial y municipal para que intercedan y busquen una salida definitiva al problema”, sostuvo Arguello, que desde hace varios días debe hacer una larga cola hasta que le toque el turno de cargar agua. “Si esto no lo podemos solucionar mediante el diálogo –continuó– no nos queda otra que salir a cortar la calle. Acá hay familias desocupadas, indigentes, familias de trabajadores, pero nadie se salva. En este lugar se está implementando el programa Rosario Hábitat, por lo que unas 200 familias están siendo reacomodadas. La verdad espero que esto se solucione pronto, porque además de correr peligro de que se despierte una epidemia por la falta de agua, así no se puede vivir”.
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