RACING SIGUE EN CARRERA
Racing sigue vivo. Porque viene pasando, uno a uno, los desafíos que le van surgiendo en la carrera por acercarse a los primeros puestos del campeonato. Y esta tarde, sin jugar bien, consiguió una ajustada victoria por 2-1 ante un complicado Atlético de Rafaela, lo que le permite estar a cuatro puntos del líder Boca con un partido más.
El encuentro no arrancó bien para los de Fillol. Porque los locales, alentados por un público que colmó el estadio, salieron con todo. Jugando muy bien y con un planteo ofensivo. De esa manera, consiguieron crear algunas chances de riesgo sobre el arco de Cuenca. Pero poco a poco, los de Fillol empezaron a emparejar el ritmo. Y consiguieron frenar los avances del equipo de Piazza.
El partido no mostraba una neta superioridad de ninguno de los dos. Hasta que llegó el gol de Racing. Una buena jugada de pelota parada que Orozco se encargó de mandar a la red ante la salida algo apresurada de Comizzo. Los de Fillol estaban en ventaja, aunque no habían hecho mucho más que su rival.
El equipo local, sabiendo que no le quedaba otra que jugar a todo o nada para sumar puntos, siguió manteniendo una saludable postura ofensiva. Y recibió su premio. A los 28, Larrosa aprovechó un muy buen centro de Leonardo Di Lorenzo para cabecear de pique y vencer a un Cuenca que por poco no pudo retener la pelota.
Con el gol, los dos bajaron la intensidad de juego. Como sabiendo que era mejor regular y esperar al inicio de la segunda etapa para poner todo y tratar de llevarse el partido. Por eso, los últimos minutos fueron chatos, con escasos avances y mucha lucha en el mediocampo.
Sin embargo, las cosas no cambiaron al comenzar el complemento. Rafaela siguió haciendo el gaste del partido. Sabiendo que no le quedaba otra que ganar. Racing, agazapado, esperaba su oportunidad. Y el momento esperado llegó a los 6 minutos, cuando Lisandro López superó a Comizzo con un zurdazo cruzado y anotó el segundo gol de los de Fillol.
Rafaela tuvo una buena chance de empatar dos minutos más tarde. Pero Cuenca ahogó el grito de gol de Gandín. Poco a poco, el equipo local comenzó a desesperarse. Y eso facilitó las cosas de Racing, que bien parado en el fondo, resistió sin problemas los embates del conjunto de Piazza.
Los minutos finales fueron un monólogo local, que con más fuerza que fútbol intentó dar vuelta la historia. Pero los de Fillol, sin correr riesgos excesivos, manejaron muy bien el partido y terminaron llevándose tres puntos vitales para seguir en la pelea por el Clausura.
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