Rafaela: ASSA colocará este año en la ciudad más de 3.000 medidores
La empresa tiene en proceso de compra unos 10.000, tras las trabas que se generaron para la importación de los aparatos. El eje central está puesto en tres ciudades.
Tras dos años, Aguas Santafesinas S.A. avanzará en este 2014 con su plan de colocación de medidores, con el claro objetivo de favorecer el uso responsable del recurso, particularmente en las localidades de su área prestacional donde resultan más complejos los procesos de producción de agua potable, como la nuestra.
De acuerdo a las previsiones de ASSA, a lo largo del presente año se adquirirán para su posterior colocación 20.000 medidores domiciliarios, lo que representa una inversión cerca a los 10 millones de pesos. De ese total, entre 3.000 y 3.200 aparatos tendrán como destino nuestra ciudad.
Según lo que se aseveró desde la empresa, esta decisión -permitida tras destrabarse la complicada situación que impedía la importación de medidores, algo que resintió bastante el plan de colocación de estos aparatos-, apuntala la idea de lograr un consumo racional, teniendo en cuenta que la medición es una herramienta que permite al usuario contar con información sobre el volumen de agua ingresado a su inmueble y adoptar medidas de uso responsable si se considera que el mismo es excesivo.
En consecuencia, al reducir la demanda, la medición redunda en beneficio de toda la comunidad abastecida por el sistema de provisión de agua potable, porque hace posible una mayor disponibilidad de caudales en la redes de distribución.
Rafaela, localidad priorizada
Dentro de su política de micromedición, Aguas Santafesinas prioriza la instalación de medidores en las localidades donde la disponibilidad de fuentes de provisión de agua es más problemática y donde la potabilización se realiza a través de sistemas que demandan importantes costos operativos, como es el caso de las plantas de ósmosis inversa (POI).
Este es el caso de las ciudades de Rufino y Cañada de Gómez, donde la actual gestión de gobierno puso en marcha recientemente las primeras plantas potabilizadoras en toda la historia de dichas poblaciones.
En cuanto a nuestra ciudad, la empresa instalará más de 3.000 unidades, donde el agua que se distribuye proviene en parte de un campo de perforaciones ubicado en la vecina Esperanza, a 60 kilómetros de distancia y otro parte a través de la más grande planta potabilizadora mediante ósmosis inversa que posee ASSA.
Guillermo Lanfranco, gerente de Relaciones Institucionales de la empresa Aguas Santafesinas SA (Assa), en diálogo con La Opinión, indicó que de esos 3.000 medidores, unos 1.600 serán para nuevos usuarios, mientras que unos 1.500 serán utilizados para recambio de los aparatos en casas que ya están medidas. “Es un número importante para nosotros y creemos que para Rafaela también. La idea es avanzar e incrementar las cantidades el año que viene. Veremos cómo evoluciona la situación. Porque los medidores son de Brasil y de China y alguna vez se dan algunas trabas por importaciones por parte de los proveedores”, agregó. Sólo una ínfima cantidad es por pedido de los usuarios.
Dificultades superadas
El programa de micromedición de ASSA avanza luego de que en los años 2012 y 2013 se viera afectado por una resolución de la Secretaría de Comercio de la Nación que comprendió a todas las empresas y operadores de saneamiento de la Argentina.
En efecto, la resolución N° 91/12 -firmada entonces por Guillermo Moreno- obligaba a las prestatarias del servicio de agua potable a cambiar todos los medidores (instalados o no) por equipos nuevos, lo que representaba un costo millonario imposible de afrontar.
Además, los medidores de todo el país debían ser homologados por una única dependencia del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) con sede en Salta, lo que podía llevar años hasta completar el proceso para todas las empresas. Finalmente una rectificación de la Secretaría de Comercio Interior permitió prorrogar la entrada en vigencia de la medida y retomar la colocación de medidores.
Pero mientras tanto, a lo largo de casi dos años la resolución N° 91/12 prácticamente paralizó la instalación de medidores en todo el país.
Lanfranco, indicó que “en noviembre del año pasado luego de la resolución por dos años, se recomenzaron los procesos de compra de los equipos por parte de los prestadores.
La intención es que en 2014 se comience a revertir ese proceso, con el objetivo de mantener o incrementar el ritmo de micromedición en los próximos años.
Sin cargo para el usuario
Los nuevos medidores domiciliarios se instalan habiéndose analizado previamente las zonas de cada ciudad donde existe una mayor oferta de agua potable y donde pueden constatarse grandes superficies construidas o de espacios verdes, que demandan mayores volúmenes del líquido elemento.
Cabe destacar que la instalación del micromedidor por decisión de ASSA se realiza sin costo adicional alguno para el usuario.
Además, todos los usuarios son notificados con 90 días de anticipación por la empresa respecto a las características y exigencias del traspaso al sistema de micromedición, previo censo para definir que técnicamente las viviendas están en condiciones de ser medidas.
Ese lapso también permite que el usuario revise su instalación interna de agua potable a fin de detectar y reparar posibles pérdidas.
En el caso de que un usuario pida un medidor, el costo correrá por su cuenta. En ese sentido, Lanfranco indicó que en la actualidad “ronda los $ 600 instalados, no sólo el aparato, sino también algún otro arreglo, como la vereda, cabezal de la junta, etc.).
Fuente: La Opinión
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