RAFAELA: GRANDES ROBOS, POCAS PISTAS
La policía de la Unidad Regional V, con asiento en Rafaela, continúa tratando de esclarecer una serie de robos a varias viviendas de esa ciudad, entre ellas el atraco a la casa de uno de los dueños de una firma de productos lácteos, de donde se llevaron alrededor de $350 mil en efectivo, y joyas por otros 200 mil. En los últimos días se realizaron varios allanamientos en la ciudad cordobesa de San Francisco y en la ciudad de Santa Fe, todos con resultado negativo. Fuentes policiales indicaron que también investigan “la conexión local”, aunque hasta el momento tampoco hay demasiadas pistas. Una fuente policial confió que se trata de ocho golpes contra viviendas familiares, donde los ladrones huyeron con suculentos botines.
El último de los robos con botines suculentos ocurrió durante la noche del 4 de junio pasado, cuando un número no determinado de personas ingresó a la vivienda de Alfredo Williner, un productor tambero y accionista de la empresa láctea Ilolay, de donde se alzaron con un botín cercano a los 500 mil pesos, entre dinero en efectivo, dólares, cheques y alhajas, informaron fuentes policiales.
De acuerdo con esta versión, los ladrones entraron por la parte trasera de la casa y, luego de forzar la cerradura de la puerta que da a un patio, enfilaron directo a la caja fuerte y la violentaron.
El seguimiento del caso está a cargo de personal de la Brigada de Investigaciones y la propia Jefatura de la Unidad Regional V. Un vocero de esa Unidad Regional confió a El Ciudadano que en los últimos días se realizaron allanamientos, pero “todos con resultado negativo”.
“Las pistas que teníamos se van diluyendo una por una y parece que estamos volviendo a foja cero”, confió la fuente, quien además reconoció que “desde hace dos años, los robos no esclarecidos nos tienen a mal traer”.
Los pesquisas rafaelinos estarían manejando como principal hipótesis que los ladrones no vivirían en la ciudad de Rafaela, y de allí los allanamientos realizados en otras ciudades de la provincia de Santa Fe.
Otra de las trabas que reconocen los investigadores son los propios damnificados, quienes no quisieron dar muchos detalles sobre el total de lo sustraído e incluso pidieron que sus nombres se mantuvieran en reserva. “Pero eso fue algo que resultó imposible por el monto de lo robado y la forma en que se llevó a cabo el golpe”, confió la fuente.
La familia Williner nunca dio precisiones sobre la cantidad de dinero robado ni las alhajas. “Lo único que nos dieron fueron datos sobre algunas joyas que, se supone, podrían venderse rápidamente, pero hasta el momento esto no se ha concretado”, explicó el vocero policial.
“Para nosotros, estamos en presencia de personas que saben cómo hacer el trabajo: son profesionales”, aseguró la fuente.
En los próximos días podrían realizarse nuevos allanamientos en otras ciudades de la zona oeste de la provincia y también en inmediaciones de la ciudad de Rafaela, para ver si pueden dar con la “pata local” del último atraco.
Con el escruche a la vivienda de la familia Williner, serían por lo menos ocho los atracos perpetrados en los últimos dos años a distintas empresas de Rafaela y comerciantes “importantes”, y en todos ellos nunca fueron atrapados ni los ladrones ni tampoco se recuperó el botín. Entre otros casos, vale citar el robo en la administración de Molfino Hermanos, empresa fabricante de productos lácteos, con especialidad en quesos, de donde se llevaron unos 600.000 pesos.
También se cuenta el asalto en la mutual del club Ben Hur, de donde varias personas se llevaron una importante suma de dinero, nunca determinada por la empresa, pero que rondaría los 150.000 pesos.
Otro resonante hecho fue el atraco a la cadena de supermercados Quijote, donde varios hombres redujeron al único centinela que había en el lugar y, tras violentar las cajas fuertes empotradas y disimuladas en una pared, se llevaron más de 100.000 pesos.
En su momento, por todos estos casos se produjeron detenciones, aunque luego todas las personas fueron liberadas y nunca se pudo recuperar lo robado.
“Es cierto que han ocurrido varios robos con botines importantes, que no fueron esclarecidos, pero nunca se ha dejado ni se deja de trabajar en la resolución de los mismos”, aclaró un vocero de la Unidad Regional V.
EL TIEMPO EN CONTRA
“En este tipo de hechos uno siempre sospecha que hay una conexión local, y en este caso estamos seguros de que es así”, reflexionó un vocero de la Unidad Regional V. Y por ello en las últimas semanas se realizaron varios allanamientos y se detuvo a casi una decena de personas, aunque nada tuvo el resultado esperado por la policía. “El tiempo nos está jugando en contra, porque cada día que pasa se vuelve más difícil dar con el botín”, se resignó la fuente.
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