RAFAELA: MORIATIS AFIRMÓ QUE SU COPILOTO ESTÁ MEJOR
El piloto de Turismom Carretera Emanuel Moriatis afirmó hoy que el estado de salud de su acompañante, Walter Jakowczuk -quien había quedado en coma tras el accidente en la carrera de ayer en Rafaela- es mucho mejor.
Moriatis explicó que “fue él (su copiloto) quien llevó la peor parte, porque el auto de Christian Ledesma pegó justo sobre su lado. Al momento del accidente estaba muy mal, muy grave, pero a medida que fue pasando el día de ayer fue mejorando y hoy a la mañana ya abría los ojos, tenía todos los movimientos”.
Además, Moriatis explicó que “las tomografías le dieron bien, que no había nada raro. Estamos esperando a que se mejore del todo. Ahora le iban a hacer unas radiografías”.
Jakowczuk está internado en el Policlínico de Rafaela y el primer parte difundido ayer indicaba que padecía “traumatismo de cráneo seguido de un edema cerebral difuso”, en “estado de coma uno-dos”.
Sobre su estado, Moriatis –piloto de un Ford Falcon- comentó que “por suerte yo estoy bien, lo mío fueron golpes, nada más. En el cuello, el hombro derecho y golpes en general”.
Sobre el accidente, relató Moriatis que “llegamos a la chicana varios autos juntos y bueno, cuando quieren entrar varios autos juntos a veces no es el radio ideal la chicana. Es lo que me pasó a mí”.
“Entré medio por afuera, estaban (Rafael) Verna, (Juan Manuel) Silva del lado de adentro y me mandé por la chicana, Agarré un poquito lo sucio y fui a parar al medio del pasto”, agregó, en declaraciones a radio Continental.
Según el piloto, “si hubiese frenado unos metros antes o hubiese seguido acelerando, marcha atrás, un poquito más rápido, por ahí pasaba a la pista y no pasaba nada. Pero justo tuve la mala suerte de que queda sobre el piano y es ahí donde me impacta Cristian”.
Consultado sobre por qué hubo tantos accidentes en Rafaela, Moriatis expresó: “Creo que pasa por el tema de que los autos no sé si están preparados para correr sobre peraltes, sobre curvones tan veloces. Hubo muchas cubiertas rotas, muchos golpes sobre el paredón”.
En Rafaela, uno de los circuitos más veloces de la categoría, los autos de TC llegan a alcanzar velocidades cercanas a los 270 kilómetros por hora.
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