RAFAELA: PLAN DE CONTINGENCIA PARA UN VERANO CON POCA AGUA
Los problemas de agua en Rafaela no son nuevos. Al contrario: desde hace diez años aproximadamente, la situación va agravándose en cada verano, y ahora ya se habla de problemas de provisión de agua potable incluso en meses de invierno. Una combinación de factores, entre los cuales se encuentran la falta de inversiones, la capacidad insuficiente del acueducto y de la cisterna de almacenamiento, y la obsolescencia de cañerías en la zona céntrica, motivan que ante picos de demanda se generen caídas en la presión. La novedad es que este año la empresa que tiene a su cargo el servicio, la estatal Aguas Santafesinas S.A., a diferencia de su antecesora Aguas Provinciales, reconoce los inconvenientes. Aguas Provinciales tenía una estrategia: enviaba a Alfredo Parcel, su vocero, a atender a algunos pocos medios de prensa amigos -previa pauta publicitaria, podría agregarse- para decir que “no recibimos denuncias por mala calidad del servicio”, o la más refinada variante explicativa: “El agua que enviamos a Rafaela es suficiente, lo que pasa es que los rafaelinos gastan más agua que en cualquier otra parte de la concesión”.
Ahora, Aguas Santafesinas no tiene vocero definido. Quizás por eso eligió prepararse para lo que viene, un verano con escasez de agua, de la forma en que indica el sentido común, con un plan de contingencia que prevé la adopción de diversas medidas destinadas a contener a los usuarios, darle soluciones a los casos más graves, prevenir situaciones de emergencia y soportar el “temporal” de quejas y reclamos.
“Ya sabemos que no vamos a poder garantizar los 7 metros de columna de agua que son necesarios para que en los hogares haya una adecuada presión. Por eso no nos queda otra que hacer esto: un plan de acción para atender las emergencias, prevenir eventualidades y tratar de contener a los usuarios”, dijo una calificada fuente de la empresa al ser consultada por CASTELLANOS.
LAS ACCIONES
La primera de las acciones tomadas para paliar los problemas de escasez de suministro es la construcción de la planta de ósmosis inversa, con la cual Aguas espera contar “para el mes de noviembre, en lo posible en la primera quincena”, según explicó la fuente.
Por otra parte, ya en estos días está en la ciudad un equipo contratado especialmente, con tecnología de última generación, para detectar fugas y roturas en las cañerías subterráneas, de modo de repararlas y evitar pérdidas que son “invisibles” desde la superficie, pero afectan el equilibrio general del sistema de provisión.
Además se comprará una bomba de 100 HP, que permitiría contar con una mayor capacidad de bombeo y la readecuación de los tableros en la cisterna local, específicamente en lo que respecta al variador de velocidad, de modo que el mismo pueda conectarse a cada una de las bombas y tener un funcionamiento más eficiente. También se rehabilitarán 7 electrobombas de pozo profundo, para reponer en algunos pozos y dejar a otras en stock, de modo de contar con una reserva del 20% del parque. La empresa también tiene previsto equipar a su parque de maquinarias de una serie de repuestos, fundamentalmente de aparatos eléctricos, de modo que ante situaciones de emergencia se puedan solucionar los inconvenientes de la manera más rápida y eficiente posible. Lo mismo sucederá con 3 motores de 40 caballos de fuerza, para garantizar el funcionamiento de los pozos, que se adquirirán para contar con un stock de reemplazos ante eventuales salidas de servicio de algunos de los motores en funcionamiento.
Antes del verano, Aguas Santafesinas contará también con 4 grupos electrógenos que se conectará a los pozos 1, 5, 9 y 13, lo cual sumado a los dos grupos existentes permitiría asegurar el 30% de la producción aun cuando se produjera un colapso de la red eléctrica pública que llega hasta las instalaciones de Aguas Santafesinas.
REEMPLAZO DE CONEXIONES OBSOLETAS
En dos de los barrios más afectados por la falta de presión, como son el Alberdi y el 30 de Octubre, se realizará el reemplazo de 350 conexiones obsoletas, que perjudican el rendimiento de la red. Será esa una de las inversiones más importantes que hará la empresa dentro del plan de contingencia trazado para afrontar el verano rafaelino.
El plan también incluye otra importante obra, que será la realización de empalmes de cañerías para equilibrar presiones en Arenales y Pellegrini, Ayacucho y Bernardo de Irigoyen, B. de Irigoyen y 3 de Febrero, Lamadrid y Salva, todas en el barrio 9 de Julio, y Gandhi y Saavedra., en el Pizzurno.
En el programa no falta el capítulo de la atención al cliente. Se sabe que cuando falta agua, los teléfonos se ponen al rojo vivo. Y en el último verano los rafaelinos vivieron una experiencia doblemente frustrante: la de no ser atendidos y lo que es peor, ver cómo la falta de trabajo en la vía pública hacía que en las calles fluyera agua de las pérdidas de la red y en sus canillas domiciliarias faltaba el líquido elemento, con temperaturas superiores a los 40 grados.
Para este verano, Aguas Santafesinas contratará dos camiones cisterna que durante noviembre y diciembre atenderán las situaciones de emergencia más importantes, especialmente en hogares geriátricos, oficinas públicas y casas de departamentos, mientras que entre enero y marzo se mantendrá uno de esos camiones en servicio. El programa de contingencia prevé un traslado de la oficina de atención al cliente, que actualmente está en Sargento Cabral y Necochea. La idea es concentrar al 80% del personal en un mismo lugar, redundando en un mejor control y disminución de tiempos muertos. Se repondrán nueve equipos de comunicaciones para mejorar los enlaces entre las cuadrillas y la oficina del distrito, y se incorporarán cinco personas para cubrir vacantes por retiro de personal, en tanto que se comprará un utilitario mediano y se rectificará el motor de una 4×4 para atención inmediata de reclamos o uso del personal de producción.
Además, se habilitará una línea de teléfonos para atención de clientes y se lanzará una campaña de comunicación pública -en colaboración con el Municipio- tendiente a crear conciencia sobre el uso racional del agua.
LA NUEVA PLANTA DEPURADORA
Finalmente, ayer Aguas Santafesinas S.A. dio a conocer el cronograma previsto para el concurso de precios con el fin de construir la ampliación de la planta depuradora de líquidos cloacales de Rafaela. En tal sentido, se confirmó el adelanto que CASTELLANOS publicara en la edición de la víspera, señalando que la venta de pliegos ya estaba en marcha y que el presupuesto final está en el orden de los 10 millones de pesos.
En el mismo orden, se supo que la magnitud de la obra será de tal importancia que en los trabajos de construcción se emplearán 200 obreros, a lo largo de un año, que es el plazo fijado para la conclusión de los trabajos.
Como se sabe, una vez terminada la obra la planta duplicará la capacidad de procesamiento de líquidos cloacales, cubriendo la demanda de toda la ciudad. La nueva planta es indispensable para que puedan conectarse las ampliaciones de las redes domiciliarias que se están construyendo en los barrios Villa Dominga, Barranquitas e Italia, y todos los que se puedan construir en el futuro.
En cuanto al concurso de precios, la información publicada por Aguas Santafesinas indica que la entrega de los legajos se hará desde el 27 de septiembre y hasta el 13 de octubre, de 8.30 a 12.30, en la Oficina de Pliegos y Contratos de Aguas Santa Fes en Salta 1451, de Rosario. El precio del legajo fue fijado en 1.200 pesos y el del pliego de bases y condiciones generales, en 300 pesos.
El lugar y fecha de recepción de las ofertas será la misma oficina mencionada. En cuanto a los datos técnicos, la escueta información publicitada dice que las obras de ampliación de la planta depuradora de líquidos cloacales consiste en la construcción de un sedimentador primario, lechos percoladores, un sedimentador secundario, adecuación de digestores y sala de cloración, entre los elementos más significativos.
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