Rafaela: Primera obra de agua con aporte público-privado
:format(webp):quality(40)/https://notifecdn.eleco.com.ar/media/2016/12/Luis-Castellano-Agua-Rafaela-ASSA-Bonet.jpg)
Se trata de una inversión cercana a los 22 millones de pesos, de la que participaron desarrolladores inmobiliarios de la ciudad. Con este aporte, se garantizan factibilidades para 1.700 lotes.
La inauguración de una obra de agua en la ciudad, no es algo muy frecuente en los últimos tiempos. En medio de los reclamos por las falencias del servicio, y teniendo en cuenta los contratiempos sufridos para la escrituración de terrenos, que motivó la llegada de esta inversión, la de ayer no dejó de ser una buena noticia.
El acto se realizó en la planta que Aguas Santafesinas SA (SA) posee en bulevar Yrigoyen y contó con la presencia del intendente Luis Castellano y del presidente de la empresa, Sebastián Bonet. Además de representantes de todos los sectores políticos (menos de los concejales del PRO), la presencia más destacada fue la de empresarios del sector inmobiliario, que en buen número se acercaron a participar de la habilitación de dos nuevos módulos de ósmosis inversa.
Su presencia no fue casual, ya que tuvieron un rol clave en la concreción de esta obra. Son más de 20 los desarrolladores urbanísticos que compartieron una inversión cercana a los 22 millones de pesos, para contribuir a la producción local de agua potable. Ellos habían asumido el compromiso allá por el año 2013, cuando el gobierno reglamentó una vieja resolución y dejó de otorgar factibilidades medioambientales a los nuevos loteos, hasta tanto no existe aporte privado en obras de infraestructura.
Con la inauguración de ayer, el Gobierno garantizó el otorgamiento de factibilidades para unos 1.700 lotes. De allí que, a pesar del costo que significó para los empresarios (“nos pusieron contra la pared”, dijo uno de ellos riendo), se percibió un clima de mucha conformidad con el acuerdo alcanzado.
De todas maneras, en los discursos sólo hubo lugar para Castellano y Bonet. El intendente empezó diciendo que este tema a los rafaelinos “nos pone nerviosos” y recordó que la única solución definitiva es el nuevo acueducto. Bonet reconoció las falencias, y utilizó un rodeo para decir que la empresa tiene que recuperar años en que no se invirtió. Pero lo dejó bien en claro.
Previo al corte de cintas y la recorrida por la planta, lugar donde el intendente incluso probó en un vaso plástico el agua producida, Bonet cerró sus palabras hablando del acueducto. Dijo que la licitación está próxima a salir y dudó al momento de mencionar el plazo de obra que tendrá. “Son dos años, ¿no?”, preguntó mirando al intendente. Castellano, no contestó.
Este contenido no está abierto a comentarios

