Rafaela: Una fiesta “pico libre” finalizada por la policía
Una fiesta de las denominadas “pico libre”, que debió ser interrumpida y no llegó a su término, fue motivo de múltiples comentarios en la tarde de ayer, y según se informó tanto oficialmente a través de la oficina de Relaciones Policiales de esta Unidad Regional V, como extraoficialmente, no tuvo el mejor de los finales con ribetes de todo tipo.
De acuerdo a lo informado, la fiesta se estaba desarrollando en una quinta privada de calle Los Jazmines, en el barrio Brigadier López, cuando vecinos molestos por los decibeles sonoros que el encuentro ocasionaba decidieron llamar a la Guardia Urbana (GUR), para poner fin a la situación.
Problema nada menor, dado que según fuentes extraoficiales en el sitio se hallaban presentes “más de 200 concurrentes”, se señaló. Además de que, según informó la Policía, el encuentro “carecía de la correspondiente habilitación municipal”, se destacó. Las fiestas “pico libre”, habitualmente son organizadas por particulares en propiedades privadas, y se accede a ellas pagando una entrada.
Los vecinos molestos por el nivel sonoro de la fiesta alertaron a la GUR, quien a su vez convocó a la autoridad municipal encargada del área que es Protección Vial y Comunitaria, además de requerir la presencia de personal policial de la Comisaría Nº 2. En el lugar ya se encontraban además efectivos del Cuerpo Guardia de Infantería.
PORMENORES
Según lo conocido Protección Vial y Comunitaria arribó al sitio a la 1:40, y todo el procedimiento finalizó a las 3:40. O sea que duró dos horas, lo cual habla a las claras de los múltiples inconvenientes que se originaron.
En primer lugar, se solicitó dar por terminada la actividad ya que no contaban con “la correspondiente habilitación municipal para tal fin”, según informó oficialmente la Policía.
Lo dicho, habría provocado resistencia por parte de los organizadores que se negaban a dar por terminado un festejo que apenas empezaba.
Presuntamente, la propiedad había sido alquilada a los organizadores, y ante la negativa de estos de acatar lo dispuesto por la Policía y la Municipalidad, el personal de la Comisaría 2ª se puso en contacto con el propietario de la quinta.
El dueño, enterado de los pormenores de lo que ocurría, se hizo presente en su propiedad permitiendo el ingreso de la Policía y que se efectivice la desconcentración de la gente que se encontraba en el inmueble.
Según reza la información policial, algunos asistentes, “disconformes por la disposición legal adoptada, intentaron agredir físicamente a él (al propietario) y a los funcionarios actuantes, no logrando lesionar a ninguno”, siendo que después, “se retiraron del domicilio la totalidad de las personas”.
De fuente extraoficial se comentó que el organizador de la fiesta, de 17 años de edad, se encerró en un baño frente a la situación originada, desistiendo poco después y siendo trasladado a la Seccional 2ª.
Las actuaciones se remitieron al Juzgado Municipal de Faltas.
Fuente: La Opinión
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