RAMALLO: ADMITEN QUE SE ALTERÓ LA ESCENA DEL CRIMEN
Al momento de la masacre (setiembre de 1999), el comisario inspector Omar Rubén Isaías era coordinador de la DDI de San Nicolás y estuvo a cargo de la instrucción del sumario. A diferencia de los otros siete policías juzgados, todos por homicidio o tentativa de homicidio, acusados de haber disparado contra los rehenes, Isaías llegó acusado de incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Isaías dijo que cuando los ladrones quisieron escapar con los tres rehenes como escudos humanos en el auto del contador y los balearon, él se encontraba en la escuela donde se había montado el comité de crisis y que policías del Grupo Halcón no lo dejaron salir durante 20 minutos.
El policía también reconoció que “el lugar había sufrido una alteración”, pero negó tener responsabilidad por la desaparición de un handy, una ametralladora y un bolso. Y aclaró que tal vez la modificación se debió al trabajo de los peritos y al traslado de los heridos y del detenido.
En el tiroteo murieron el gerente del banco, el contador y un ladrón. Hoy declararía el tercer policía que llegó a juicio exonerado y preso, Oscar Parodi, acusado del crimen de Chaves.
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