RANKING DE LOS MÁS “LOOKEADOS”
Atractivos, ricos, famosos y esculturales. El Mundial también es una vidriera para mostrar las virtudes no futbolísticas de los mejores jugadores del mundo. Pero aquí no se trata de hacer el gastado ranking de “los más lindos”, sino que se optó por armar un top ten de los que, además de por su talento, llaman la atención por su look. Entre mucho pelo rapado al cero, hay un puñado que se destaca por sus peinados esmerados. Y si no, llaman la atención con vinchas, aros, tatuajes y demás detalles de coquetería.
Fina stampa. “¿Si vi República Checa contra Estados Unidos? No, estaba preocupado por mi pelo y llamé a mi peluquero”, confesó el italiano Fancesco Totti. Apenas tres horas antes del partido que su selección iba a disputar con Ghana, el hombre que sólo viste Armani estaba preocupado por su apariencia. A tal punto llegó su capricho por estrenar nuevo look en Alemania 2006, que llamó de urgencia a su coiffeur personal, Luciano Bellotti. El hombre que también peina a otras estrellas de Italia, se trasladó desde Roma (con todo pago, claro) para cumplir con las exigencias del divo del calcio. Pero nada de elegir un corte al tun tun. Antes de decidirse por uno, Totti le mandó el muestrario de alternativas a su esposa, la modelo Ilary Blasi, por medio de web cam.
El corte elegido, de lo más normalito, parece no merecer semejante inversión. Nada que ver con el que se había hecho para la Eurocopa de Portugal de 2004: 11 trencitas y 3 lazos por la bandera tricolor. De todas maneras, el volante del equipo “azzurro” es un coqueto perdido. Por eso, encabeza la lista. Eso sí, se cae de madura una incógnita: con tanto gel, estilismo y, sobre todo, dinero puesto en el peinado, ¿se animará a cabecear?
Mix entre sofisticación italiana y estampa argentina. Así podría definirse el estilo de Hernán Crespo. De jugar varios años en el Milán, el goleador de la Selección Nacional mejoró su imagen. Segundo en esta tabla de posiciones arranca suspiros en las gradas por su melena del largo exacto, contenida con “la” vincha masculina del Mundial. Todo un trendsetter.
Spice boy. Alemania 2006 es un show de producción estética en el campo de juego y en las hinchadas. Los jugadores toman tan en serio los partidos como su aspecto. Lo saben bien: cámaras de todo el mundo hacen foco en ellos y hoy su imagen vale casi tanto como su habilidad con la pelota. Ganan varios millones por ponerle la cara a una publicidad. Y ni hablar de los que tienen marca propia, como David Beckham.
El guapo de los guapos no podía faltar en el ranking. Si bien la lista, hay que aclararlo una vez más, nada tiene que ver con el talento ni la belleza, “Beck” merece ocupar el 3º lugar por haberse transformado en “gurú” de la moda internacional.
Probablemente muchos ya estén cansados de ver su escultural torso en cientos de publicidades. Lo cierto es que, gane o pierda la selección inglesa, este “Golden Boy” se impone a la mayoría de sus competidores por imagen. Y hace de la cancha una pasarela. El jopo -semi cresta de gallo- logrado con esmero (y kilos de gel) marcó tendencia, principalmente, entre la juventud japonesa.
Juego de vanidades. Hay que decirlo: podrán tener mucho amor por la camiseta, gran manejo de la pelota, pero lo que no pueden ocultar por estos días los representantes de las selecciones es su devoción por la estética. No temen limarse las uñas, llevan en medio de su séquito al peluquero personal, compran sólo alta costura y salen a jugar con vinchas, trenzas, colas de caballo y aritos. Como si el Mundial se hubiese convertido también en el casting de los futuros representantes de las grandes marcas.
Ya se sabe: Juan Pablo Sorín es un muchacho sensible, con compromiso social y nada divo. Pero eso no le impidió ingresar cuarto a esta fila de “lookeados”. Pose de “muchacho ricotero”, bien de barrio pero con onda, y auténtico pechito argentino. ¿Qué más hace falta para pertenecer a esta elite del fútbol global que marca la diferencia en juego e imagen?
Minuto 67. Entra con la camiseta 21 Danijel Ljuboja, de Serbia y Montenegro, en el partido contra la Selección Nacional. Pecho en alto y cabeza de cebra: a rayas castañas y amarillas. El jugador balcánico es una suerte de Dennis Rodman (el ex jugador de la NBA que tiene el hábito de cambiar el color de pelo) del fútbol. Los raros peinados nuevos del delantero serbio que juega en el Stuttgart son los más comentados por la prensa especializada que invadió Alemania.
Más que el gol. Esos emblemas de masculinidad universal que son los jugadores hacen su aparición triunfal cada cuatro años. Y ninguno quiere desaprovechar la oportunidad de exposición. De la evaluación sobre la “calidad” del juego se ocuparán los periodistas deportivos. En este ranking, lo que importa es la estética. Porque en este Mundial con tanto dinero puesto en imagen, no podía pasar por alto el costado “fashion” de los jugadores.
En este sentido, el talento con la pelota del norteamericano Oguchi Onyewu (nombre que significa “Dios lucha por mi”) apenas da que hablar. En cambio, lo que primero salta a la vista en el moreno son sus “torzadas”. Su cabeza podrá parecer un campo recién arado y aún así no pierde sex appeal.
Tampoco podía faltar el español Fernando Torres. Numerosos tatuajes, peinado moderno y actitud rockera son razones más que suficientes para ponerlo en el quinto puesto. Del corte de pelo deshilachado de “El Niño” se dijo que tiene remedos de mohicanos. Puede que ese sello tan propio, sumado a tatuajes que adornan sus antebrazos le den un aire de “enfant terrible” y hagan de él una figura única.
¿Y qué decir de Ronaldinho? Es cierto: el superstar brasileño levanta más pasiones por su “jogo bonito” que por su aspecto. No es ni por asomo uno de los más lindos y aún así logró con vincha, bucles largos atados en rodetes o colitas y aros con diseño imponer su propia onda. Por eso, merece quedar octavo en esta clasificación.
Aunque, es cierto, si se habla de morenos no hay como los que integran los equipos africanos rasta y afro. El elegido, en esta oportunidad, es el trinitense Brent Sancho. Que se haya dejado trenzas peinadas hacia atrás le da un aire muy cool.
Ecuador tampoco quedó afuera del “lookeo” de Alemania 2006. El arquero Cristian Mora salió en cada partido a la cancha con prolijas banderas pintadas en sus mejillas. Con su “facepainting” logró que las cámaras lo enfocaran una y otra vez.
Fútbolstars. Tanto esmero puesto en la imagen, ya se dijo, no es casual. Los futbolistas se transformaron en estrellas, que son vistas más allá de lo debido y en todos los ángulos posibles. Muy solicitados como modelos publicitarios, tienen millones de admiradoras. Sus fans llenan las gradas, como si fueran groupies de una banda de rock. Basta entrar a cualquier estadio de Alemania 2006 para comprobar que las hinchadas tienen mayoría femenina.
El escenario del Mundial está poblado de argentinas apasionadas, suecas con look vikingo, representantes del glamour francés, garotas fervorosas, coreanas fashion y alguna que otra inglesa exhibicionista. Para estar a la altura de sus ídolos, las fans de las selecciones echaron mano a la producción de imagen. Convocaron a los flashes de todo el mundo por sus grandes pelucas, sombreros descomunales, bikinis estampadas, bodypaintings que disimulan desnudos y demás manifestaciones de fanatismo. Lo que se ve: nadie quiere pasar inadvertido durante el Mundial. l
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