RATIFICAN QUE LAS BALAS SALIERON DEL ARMA DE CONZI
El intento de probar que el arma de Horacio Conzi no fue la que mató al joven Marcos Schenone quedó hoy desbaratado, cuando expertos balísticos de la querella y de la propia defensa admitieron que, según las pericias, los proyectiles incautados salieron de la pistola del acusado.
Sin embargo, uno de los peritos balísticos contratados por el empresario gastronómico quiso adentrarse en el terreno de la inimputabilidad y aseguró que la persona que efectuó los 14 balazos contra el remise donde murió Schenone debió actuar por “emoción violenta”.
Fue entonces cuando los acusadores y el propio Tribunal Oral en lo Criminal 4 de San Isidro, a cargo del proceso, instaron al testigo a contestar sólo de balística, ya que los expertos psiquiátricos están citados para el próximo viernes.
En este caso hubo dos pericias balísticas.
Una fue en mayo del 2003, donde la comparación permitió establecer que los proyectiles incautados en el remise en el que iba Marcos habían salido de la pistola Pietro Beretta 9 milímetros secuestrada en la habitación de Horacio Conzi.
La otra se hizo en junio del 2005, luego de que el remisero Rodolfo Fernández -previo pago de 32 mil dólares por parte de la familia Conzi, admitió- se dejara sacar del glúteo una bala que, de acuerdo con los estudios, también salió del arma de Conzi.
Estrategia. Aunque aquel acto fue ratificado incluso por los asesores de Conzi, la defensa del imputado trató ahora de abrir sospechas sobre esos resultados a través de una digitalización computarizada de la filmación de esa operación, en la que se buscaría plantear que la bala pudo haber sido cambiada.
Pero la fiscal Gabriela Baigún se opuso a ese “generoso y desinteresado” aporte de la defensa hecho “sin contralor”, según sus palabras, mientras que Elsa Schenone advirtió que su hijo sabía que con una computadora “una frutilla se podía convertir en un elefante”.
Marcos Schenone (23) fue asesinado en la madrugada del 16 de enero del 2003 luego de salir del boliche Dallas, de los hermanos Conzi, cuando junto a dos chicas y un amigo iba en un remise que fue baleado desde una camioneta del acusado.
Al entrar en su tercera semana, en el juicio desfilaron los expertos convocados por las querellas y las defensas para plantear sus opiniones en torno a las pericias oficiales donde se establece que las balas incautadas salieron del arma de Conzi.
La operación. La polémica giró en torno a la última operación por la que el propio remisero había confesado que cobró 32 mil dólares de los Conzi por cualquier cosa que pudiera pasarle en la intervención.
La defensa sospechaba que el arma había sido “plantada” y que con esa última bala podía demostrarse un complot, algo que finalmente no ocurrió, porque hasta los peritos de parte certificaron el acto.
Sin objeciones. “Esa operación fue certificada y filmada frente a un escribano; nunca se objetó”, confirmó hoy en el juicio el policía Pedro Calabresi, al frente de la comisaría de la zona donde está la Clínica Adventista, lugar en el que se hizo la intervención.
Estado mental. Luego, el perito de la querella Rogelio González ratificó la hipótesis oficial y más tarde llegó su par de la defensa, Eduardo Frigerio, quien giró la polémica hacia el estado mental del tirador.
A pedido de los abogados de Horacio Conzi -Gonzalo Díaz Cantón y Ricardo Montemurro-, Frigerio detalló que la forma en la que entraron las 14 balas en el remise le hacen pensar que “más que la actitud de un diestro tirador, hubo una sucesión de disparos” que hacen pensar en una suerte de emoción violenta.
Pero Frigerio fue conminado por el tribunal -con el impulso de la fiscal- a opinar sólo sobre el tema balístico.
Intriga. La madre del joven asesinado admitió hoy que en el capítulo psiquiátrico los hermanos Conzi “tienen a un gran perito de parte”, el académico Mariano Castex, pero advirtió que en la actuación de ese profesional “podemos encontrar sorpresas”.
Elsa Schenone, no quiso revelar a qué se refería concretamente y defendió al perito que nombró su familia -el doctor Carlos Piaggio-, del cual sostuvo que “es una eminencia y aparte hay una palabra que para mí es fundamental: incomprable, incorruptible”.
En declaraciones al periodismo antes de ingresar a la undécima audiencia del juicio, la mujer dijo sobre Castex que “a lo mejor a lo largo de tantas presentaciones de este doctor de tanto renombre encontraremos más de una sorpresa…que yo espero encontrarla”.
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