RATZINGER ES EL NUEVO PAPA
Miles de fieles que se han congregado en la plaza del Vaticano esperan la aparición en las próximas horas del cardenal chileno Jorge Arturo Medina Estévez, el encargado de anunciar al mundo el nombre del nuevo Papa con la fórmula ‘Annuntio vobis gaudium magnum Habemus Papam’ pronunciada desde el balcón de la basílica de San Pedro.
Después de dos fumatas negras, una en la tarde del lunes (tras una votación) y otra en la mañana del martes (tras dos votaciones), los 115 cardenales electores han llegado a un acuerdo para designar al nuevo Pontífice. El elegido ha contado con el apoyo de al menos 77 purpurados, dos tercios de los votos de los presentes en el cónclave.
Tras el recuento y según establece el ritual, en el interior de la Capilla Sixtina, el Cardenal Decano, Joseph Ratzinger ha pedido su consentimiento al elegido en nombre de todo el Colegio: “¿Aceptas tu elección canónica para Sumo Pontífice?”. Y antes de levantar acta se le ha preguntado con qué nombre quiere ejercer su Pontíficado. A continuación, según marca la tradición, todos los cardenales se arrodillaron ante el nuevo Papa.
En los últimos días, ha habido nombres que han sonado con más fuerza que otros como posibles sucesores de Juan Pablo II. Joseph Ratzinger, Carlo Maria Martini o Claudio Hummes son algunos de los favoritos. También Ivan Dias, Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga o Dionigi Tettamanzi han aparecido habitualmente en las quinielas. Pero de momento la identidad sigue siendo una incógnita.
En cualquier caso todo varón mayor de 30 años y bautizado puede ser designado Papa, según establece la Constitución apostólica Universi Dominici Gregis de 1996. Aunque, al margen de la teoría, lo habitual es que el elegido sea un cardenal. Urbano VI, en 1378, fue el último Papa que no tenía este cargo.
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