RATZINGER RESPALDÓ A BASEOTTO
En una carta con fecha 30 de marzo y que no trascendió hasta ayer, el actual Papa, Benedicto XVI, mostró su solidaridad con el obispo castrense “impedido” Antonio Baseotto.
Cuando faltaban apenas horas para que Juan Pablo II muriera, Joseph Ratzinger, entonces presidente de la Congregación para la Doctrina de la Fe, analizó la crisis que enfrentó al gobierno argentino con el Vaticano, la que promete no descomprimirse en los próximos días.
Baseotto había enviado una carta a Ratzinger informándolo sobre la grave situación por la que atravesaba su obispado. En la misma adjuntó la documentación necesaria para que el actual Papa estudiara el caso en detalle.
En su despacho epistolar, según publicó Infobae, Ratzinger hace saber a Baseotto su descontento sobre la “grave situación que se creara en la Argentina con relación a la intervención de V. E. (Baseotto) a favor de la vida naciente y de la dignidad de la sexualidad humana”.
Así, Benedicto XVI mostró su total apoyo a Baseotto en el ejercicio de sus funciones pastorales y lo despide haciendo referencia a que la Iglesia sigue considerando como legítimas sus funciones como obispo castrense.
El ministro de Defensa, José Pampuro, dijo desconocer la existencia de una carta de Ratzinger respaldando a Baseotto. En la Casa Rosada advierten que el objetivo de la difusión de la misiva fue “enrarecer el clima” a horas de la visita del presidente Néstor Kirchner al Vaticano para la asunción del nuevo Pontífice.
Pampuro incurrió ayer en una serie de contradicciones respecto del Obispado Castrense. A primera hora, y en tono desafiante, sostuvo que la designación del reemplazante de Baseotto dependía de la Iglesia argentina y “no de Roma”. Pero momentos después salió a aclarar que el nombramiento “depende del Vaticano”.
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