RAÚL CASTELLS: “NO ME QUIERO MORIR, PERO NO ME QUEDA OTRA SALIDA”
Castells dialogó media hora con el titular del justicialismo y con dos médicas del hospital. García se solidarizó con el dirigente del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD), pero no logró convencerlo de deponer la huelga seca iniciada hace tres días.
“No me quiero morir, tengo mujer, hijos y nietos, pero esta injusticia que se comete conmigo no me deja otra salida, no me pueden dejar preso por pedir comida”, se lamentó el jefe del MIJD desde la cama que ocupa en la sala 16 del servicio de Clínica Médica del Hospital Perrando.
Cuando Castells conversaba con García, dos médicas de guardia se acercaron a examinarlo y, al igual que el diputado, le pidieron “por favor, que tome un poco de agua porque sus riñones no dan más y corre riesgo de perderlos para siempre”.
Ambas profesionales ratificaron a esta agencia que “la situación de este hombre es delicada porque se niega a consumir líquidos y nadie sabe cuánto puede aguantar en estas condiciones”.
“No me quiero morir, tengo mujer, hijos y nietos, pero esta injusticia que se comete conmigo no me deja otra salida, no me pueden dejar preso por pedir comida”, se lamentó el jefe del MIJD desde la cama que ocupa en la sala 16 del servicio de Clínica Médica del Hospital Perrando.
Cuando Castells conversaba con García, dos médicas de guardia se acercaron a examinarlo y, al igual que el diputado, le pidieron “por favor, que tome un poco de agua porque sus riñones no dan más y corre riesgo de perderlos para siempre”.
Ambas profesionales ratificaron a esta agencia que “la situación de este hombre es delicada porque se niega a consumir líquidos y nadie sabe cuánto puede aguantar en estas condiciones”. (DyN)
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