REABREN CAUSAS POR LA ESMA Y EL PRIMER CUERPO DEL EJÉRCITO
La nulidad de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, dispuesta por el Congreso, tuvo ayer su primer efecto judicial de trascendencia: la Cámara Federal porteña ordenó la reapertura de dos “megacausas” por hechos vinculados a la represión de los años 70, que habían quedado paralizadas justamente por la entrada en vigencia de esas leyes.
La decisión de reabrir estas investigaciones, interrumpidas entre 1986 y 1987 por la sanción de las llamadas leyes del perdón, coincidió con la liberación de 40 ex represores ordenada ayer por el juez Rodolfo Canicoba Corral. Esas detenciones “con fines de extradición” habían sido pedidas por el juez español Baltasar Garzón, pero el gobierno de José María Aznar se opuso a la posibilidad de juzgar en España a estos militares.
Aunque todavía no hay un cálculo exacto, las megacausas podrían involucrar a unos 700 ex represores, que fueron beneficiados por las leyes del perdón, sancionadas durante el gobierno de Raúl Alfonsín.
Las medidas de la Cámara porteña, a la que podrían sumarse otras Cámaras federales del interior del país, seguramente serán apeladas ante la Corte Suprema. Y si bien la validez de las leyes del perdón está a estudio del Tribunal desde hace más de un año, la reapertura de estas megacausas podría acelerar los tiempos. Según fuentes judiciales, ninguna posición obtuvo aún el apoyo mínimo de cinco jueces.
Por sorteo, la Cámara dispuso ayer que la jueza María Servini de Cubría se haga cargo de la reapertura de la causa 761, sobre los delitos cometidos en el ámbito de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). Esta causa fue interrumpida cuando entró en vigencia la ley de Punto Final, y cuando ya existían varios pedidos de procesamiento por parte de la fiscalía.
El juez federal Sergio Torres, por su parte, deberá reabrir la causa 450, que investigaba los delitos cometidos bajo juris dicción del Primer Cuerpo del Ejército, cuyo titular era Guillermo Suárez Mason.
Ayer, Torres recibió las 8.000 fojas de ese expediente, y ahora el fiscal Eduardo Freiler deberá pedir las primeras medidas.
Tal como informó Clarín, la Cámara Federal adoptó esta resolución en plenario luego de considerar que “la sanción de la Ley 25.779 (que dispuso la nulidad de las leyes del perdón) llevará a que los sumarios aquí radicados”, y paralizados por la entrada en vigencia de esas leyes, “sean remitidos a la oficina de sorteos de esta Cámara”. Las resoluciones llevan la firma de los camaristas Martín Irurzun, Horacio Cattani, Gabriel Cavallo, Horacio Vigliani y Eduardo Luraschi.
La decisión de la Cámara, que en el 2001 ya había confirmado la inconstitucionalidad de las leyes del perdón, afecta a varios de los militares que estaban detenidos hasta ayer, por pedido de Garzón, como Guillermo Suárez Mason, Alfredo Astiz y Jorge “Tigre” Acosta. No afecta, en cambio, a los ex comandantes que fueron alcanzados por los indultos, como Jorge Videla y Emilio Massera, porque ese beneficio —firmado en 1990 por Carlos Menem— aún está vigente.
En la resolución firmada ayer, la Cámara Federal se basó en una reciente decisión de la Corte Suprema, en el planteo por el robo de bebés presentado por Videla, para sostener que no corresponde que intervenga en estos casos la justicia militar. La Corte había rechazado un planteo de cosa juzgada con el que Videla pretendía no ser procesado por la apropiación de hijos de desaparecidos, un delito por el que cumple arresto domiciliario.
Por otra parte, ayer el fiscal federal Miguel Angel Osorio pidió al juez federal Jorge Urso que ordene la detención de una decena de ex jefes militares, entre ellos la de Videla y la del ex general Antonio Domingo Bussi, en el marco de la causa en que se investiga el llamado Plan Cóndor.
Esa causa investiga el operativo coordinado de represión que fue implementado en los años 70 por las dictaduras de la Argentina y países vecinos.
Osorio pidió también las detenciones de Jorge Olivera Rovere, José Montes, César Aníbal Ferrero, Adolfo Sigwald, Carlos Guillermo Suárez Mason, Julio Antonio Torti, Antonio Vañek, Santiago Omar Riveros y Luciano Benjamín Menéndez.
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