REABRIRÁN LA CAUSA IBM-BANCO DE SANTA FE
La decisión se tomó el pasado miércoles, cuando se determinó revocar la decisión tomada por la Cámara de Apelaciones de cerrar la denominada causa IBM-Banco Nación. Según se indicó, la decisión fue revocada debido a determinadas cuestiones técnicas que figuran en el artículo Nº 41 y corresponden sólo para el caso de uno de los imputados.
Cabe recordar que la causa por los supuestos ilícitos registrados en el marco de la adquisición de equipos informáticos de la corporación estadounidense por parte del banco (por entonces en la órbita del Estado provincial) posó la lupa sobre una licitación de 28.765.000 de pesos-dólares, concretada en 1991.
En 1996, las irregularidades quedaron al descubierto, merced a la auditoría de la consultora González Fisher, en la investigación que el juez Carlos Carbone venía instruyendo desde hacía dos años. El informe reflejó la correspondencia entre los cambios de la licitación y las sugerencias de IBM.
El magistrado procesó a dieciocho personas, entre ellas a Marcelo Cattáneo, de la firma Consad (subcontratista de IBM), quien apareció ahorcado el 4 de octubre de 1998 en un descampado próximo a la Ciudad Universitaria de Buenos Aires y aún no hay definiciones ciertas sobre el fallecimiento.
Cabe destacar que el 8 de julio pasado, la Sala Primera de la Cámara de Apelación en lo Penal de Rosario revocó la resolución del juez Julio César García de no hacer lugar al planteo de prescripción de la causa IBM-Banco Provincial de Santa Fe por parte de la defensa de uno de los imputados.
Los representantes legales de Carlos Schillagi, de la firma Genesus (ex Computacional Tres), habían requerido la aplicación de la reciente ley que modificó los plazos de prescripción en las causas penales. Lo hicieron argumentando que pasaron seis años del último acto procesal en el voluminoso expediente.
Sin embargo, en marzo pasado la fiscal Graciela Argüelles rechazó el planteo al considerar que el trámite no estaba prescripto. Luego el juez se pronunció en ese sentido, pero los abogados apelaron. En el mes de julio, con la firma de Ernesto Pangia, Alberto Bernardini y Eduardo Sorrentino, la Cámara resolvió a favor del acusado.
Según el criterio de los camaristas, basado en la última reforma al Código Penal, la inmovilidad de la causa durante seis años fue la que provocó la prescripción. Y tomaron como punto de partida de la paralización del expediente la fecha en la que se produjo la requisitoria de la fiscal.
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