Reactivó el campo su plan de lucha
Con durísimos discursos, la plana mayor del ruralismo volvió ayer a manifestarse contra la política del Gobierno para el sector. Fue durante un acto en Coronel Pringles, en el corazón de la mayor zona triguera del país, donde además anunció que el campo festejará el Bicentenario de la Revolución de Mayo en las rutas, con banderazo y locro popular de por medio.
Ante unos mil productores, la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias volvió a mostrarse unida junto con los referentes provinciales del sector, entre ellos el entrerriano Alfredo De Angeli y el presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), Pedro Apaolaza.
Montados sobre una pick-up, Hugo Biolcati (Sociedad Rural), Eduardo Buzzi (Federación Agraria), Carlos Garetto (Coninagro) y Mario Llambías (CRA) encabezaron una caravana que recorrió los 4 kilómetros que separan el acceso a la localidad del Club Independiente, donde se escucharon los discursos.
En el acto de ayer, el ruralismo parece haber dado por terminado una suerte de pacto de no agresión con el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, que la semana pasada recorrió la zona para entregar ayudas económicas a los productores afectados por la sequía por una suma total de $ 2,9 millones, prevista en la ley de emergencia agropecuaria.
También está en extinción la paciencia de la dirigencia rural con sus propios agrodiputados (la mayoría, ex dirigentes agropecuarios), que hasta ahora no lograron colar en la agenda parlamentaria las prioridades del sector.
"Nos roban el patrimonio para sumirnos en la humillación del clientelismo. Asistimos a giras del ministro de Agricultura, que reparte 10.000 pesos por productor en distintas zonas, creyendo que con eso calma la protesta", dijo Biolcati, que pidió eliminar las retenciones a las exportaciones de trigo, maíz, girasol y sorgo. "Con economías regionales arruinadas que aún soportan retenciones a la exportación pese al compromiso de la Presidenta de eliminarlas allá por mayo de 2009", expresó. "Repartiendo migajas arbitrariamente a algunos productores el problema no se soluciona. Antes decíamos que éste era un gobierno anticampo, pero nos damos cuenta de que es un gobierno antipaís", advirtió Llambías.
El presidente de CRA, que agrupa a más de 300 sociedades rurales de todo el país, también cargó contra algunos empresarios: "Uno ve que hay empresarios cómplices del Gobierno, unos por miedo, otros por sinvergüenzas y algunos por las dos cosas", dijo.
Ni golpismo ni gorilas
Garetto también apuntó contra Domínguez: "El Gobierno ha venido a esta zona de Pringles a otorgar dádivas, aportes vergonzosos comparados con lo que el campo aportó en los últimos cinco años", indicó el cooperativista. Coronel Pringles está en el corazón de una zona mayormente triguera, castigada por cuatro años de control de precios del cereal, el cierre periódico de las exportaciones y la peor sequía de la historia.
"Acá no hay ni golpismo ni gorilas. Somos gente que piensa distinto al actual gobierno nacional y queremos decir que si el asado y el pan están a precios inalcanzables, no es culpa de los pequeños y medianos productores", se defendió Buzzi. Para el líder de la Federación Agraria, "el modelo kirchnerista es el mismo que el de [Domingo] Cavallo, pero con el agravante de retenciones asfixiantes y una política tributaria que no se soporta".
Como en los grandes actos del campo durante el extenso conflicto por las retenciones móviles, el de ayer fue abierto por De Angeli, que en su discurso recorrió la historia reciente del ruralismo. Además de los ruralistas, en el escenario estuvo el ex secretario general del Sindicato de la Carne del Gran Buenos Aires Silvio Etcheum, cuyo gremio fue intervenido por el Ministerio de Trabajo y distanciado del resto del gremialismo de la carne, que oscila entre seguir apoyando las medidas del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y tomar distancia del funcionario. Precisamente, en apoyo del reclamo de los trabajadores de la carne, Carbap lideró la semana pasada un paro ganadero que duró dos días y tuvo alto acatamiento, según los dirigentes rurales.
Con el "locro del Bicentenario", que está organizando la Comisión de Enlace para el próximo 25,el campo espera volver a ganar visibilidad. "Queremos que el campo salga a la calle a recibir el Bicentenario en cada rincón de la República, compartiendo un locro, embanderando las casas y los autos, por el campo y por el país. Festejando como lo sabe hacer, trabajando", anunció Llambías.
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