REAL MADRID FUE IMPLACABLE
Sólo una cosa no debía hacer el Valencia frente al Real Madrid en el Santiago Bernabeu: perder y por una amplia diferencia. Pero pecó de inocente y se llevó un 0-3 en el partido de ida por los cuartos de final de la Copa del Rey. El conjunto local dominó en el primer tramo del encuentro pero Valencia, con la perseverancia de Pablo Aimar —de discreta actuación— y las corridas por las bandas de Vicente y Rufete, logró emparejar. Es más, fue el primero en generar una situación de peligro, tras un remate de Albelda.
El partido se hizo de ida y vuelta. Sin embargo, las imprecisiones domaron a la técnica. Los Galácticos —soló se ausentó Zidane— no arriesgaron lo que la localía exigía y recién en el minuto 32 demostraron su poderío: ataque iniciado en mitad de cancha de los pies de Raúl, donde participaron Roberto Carlos y el Indiecito Solari —primero con un taco y luego acertando con un perfecto centro al área—, que terminó con un cabezazo a la red del Angel de Madrid, Raúl. Pese al gol, Valencia no se desesperó y antes del final de la primera etapa pudo modificar el marcador, con un cabezazo de Mista que Helguera sacó en la línea.
En el final del complemento llegó el error del Valencia. Tras adueñarse del balón por la levantada futbolística de Aimar, el equipo del Rafa Benítez pagó cara su impaciencia. En el minuto 36 Ronaldo estiró la ventaja y en el 40, Figo, de penal, decretó el 3 a 0 final que parece imposible de remontar para Valencia.
En tanto, en otro de los encuentro disputados ayer por la Copa del Rey, Sevilla, de local, humilló al Atlético Madrid al golearlo 4-0 con goles de Silva, Reyes, Alfaro y Baptista. El Mono Burgos fue determinante en el resultado, con mucha responsabilidad en el primer y en el tercer gol.
Este contenido no está abierto a comentarios

