REALIZAN NUEVAS PERICIAS AL CADÁVER DE CAPDEVILLA
Un equipo de forenses santafesinos realizará en Buenos Aires una pericia sobre tejidos extraídos al cuerpo del policía rural Claudio Capdevilla en la segunda autopsia realizada en Rosario. El estudio buscará establecer qué dirección tuvo el disparo que atravesó la cabeza del policía el sábado 6 de agosto, cuando circulaba por la ruta provincial 39S a la altura de Villa Trinidad. También intentará precisar qué trayectoria describió el balazo, en un hecho que se investiga como presunto suicidio aunque los familiares del policía sostienen que se trató de un crimen vinculado al combate contra el narcotráfico.
La junta médica forense integrada por tres profesionales rosarinos se encontrará hoy en la ciudad de Buenos Aires para realizar una serie de pericias en el edificio de la morgue judicial y en la sede de Gendarmería Nacional, según indicó una fuente judicial. Los médicos Rodolfo Arancibia, Sergio Vázquez y Alicia Cadierno examinarán tejidos extraídos al cuero cabelludo de Capdevilla cuando se exhumó el cadáver para practicar una segunda autopsia el 29 de septiembre pasado. En esa ocasión, los forenses habían recomendado que se realizara un estudio más específico debido a la descomposición del cadáver. Las muestras fueron preservadas desde entonces y enviadas a Capital Federal, donde existe el instrumental específico que se necesita para este estudio.
La pericia intentará despejar la contradicción entre los resultados de las dos autopsias practicadas al agente rural. En la primera, practicada por el forense Juan Manuel Maidana en el consultorio de Reconquista, determinó que el disparo había sido de izquierda a derecha, con una leve inclinación de arriba hacia abajo. Un segundo estudio efectuado 40 días más tarde en Rosario arrojó otro resultado: que el disparo había ingresado por la derecha con la inclinación contraria, aunque el dictamen no fue terminante por el deterioro del cuerpo. Las dos intervenciones coincidieron en que el arma no había sido apoyada en la cabeza al producirse el disparo.
“Se trata de distintas pruebas periciales sobre muestras biológicas en relación a la lateralidad y direccionalidad del disparo”, indicó una fuente de la causa. El estudio también había sido solicitado por los familiares de Capdevilla ante el juez de Instrucción de San Cristóbal, Aldo Precerutti.
“Sabíamos que estas pericias se iban a realizar a pedido de los forenses por la complejidad del caso. El 3 de octubre presentamos un escrito solicitando que las pericias se hicieran en Gendarmería Nacional”, indicó Hebe Capdevilla, hermana del agente de la Guardia Rural Los Pumas. “Claudio era diestro. En las fotos se ve que quedó boca arriba, con la mano derecha arriba del cuerpo y la izquierda hacia un costado, pero el arma no estaba en ningún lado”, observó la mujer, quien está convencida de que a su hermano lo asesinaron porque fue el principal testigo de un caso de narcotráfico.
La muerte de Capdevilla ocurrió un día después de la liberación del narcotraficante cordobés Aldo Ferrero, quien había sido detenido por el agente rural cuando llevaba un cargamento de 154 kilos de marihuana. El policía lo reconoció en un retén que se había levantado en el cruce de las rutas 1 y 23 y lo persiguió. Capdevilla prestó testimonio por el secuestro ante el juez subrogante Eduardo Degumois, quien tras completar el reemplazo tomó la defensa del detenido. El 5 de agosto, Ferrero fue liberado por el juez subrogante Horacio Rebecchi. Doce horas más tarde Capdevilla apareció muerto con un tiro en la cabeza cuando iba a bordo de la patrulla Chevrolet Corsa 2434, en lo que para la Justicia fue un suicidio que se investigó con notables falencias.
Ante las repercusiones periodísticas del caso, la muerte de Capdevilla llevó a que funcionarios del gobierno provincial se posicionaran al respecto. Esto obligó al subsecretario de Seguridad Pública, Gustavo Peters, a dar explicaciones ante los legisladores respecto al estado de la causa.
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