Realizarán controles sorpresivos a taxis
En la mañana de hoy el ministro de Seguridad de Santa Fe, Dr. Álvaro Gaviola, el jefe policial de la provincia, Crio. Osvaldo Toledo, y el de la Unidad Regional Uno, Crio. José María Troncoso, se reunieron con referentes de agrupaciones de taxistas con quienes definieron medidas tendientes a reducir los hechos de inseguridad que se reiteran en la capital.
Como primera medida, la Policía modificará los lugares y la forma en hacer los controles callejeros, aunque -debido al factor sorpresa que le quieren imponer- no profundizaron los detalles del nuevo esquema para brindar mayor seguridad al sector.
El Jefe de Policía de la provincia, Osvaldo Toledo, sostuvo ante los medios de prensa que se tomaron registro de las inquietudes y requerimientos de los representantes de los taxistas y que “se van a modificar los lugares y la forma en hacer los controles”.
Además, indicó que todos los lunes los referentes del sector se reunirán con el subjefe de la Unidad Regional Uno (URI) para analizar los resultados de los operativos e ir corrigiendo las fallas. “El mejor termómetro para evaluar son los propios taxistas, que son lo que están permanentemente en la calle” sostuvo Toledo.
Sobre el hecho en concreto que le costó la vida al joven taxista, el Jefe de Policía declaró que “no descartamos ninguna hipótesis y la información que viene ingresando por llamados telefónicos y pesquisas que se están realizando en calle, son evaluadas con el Juzgado y la Fiscalía, y por el momento, dado el secreto de sumario, no podemos aventurar nada en especial”.
En tanto, Toledo aseguró que “no tenemos registrado que se haya producido un robo”. Consultado si este crimen puede estar relacionado con la venta de droga, la autoridad policial respondió que “no descartamos nada y tenemos que tener reserva de lo que vamos a consultar. Hay una serie de detalles que son interesentes, pero está bajo secreto de sumario”.
Cabe mencionar que la reunión se realizó luego del asesinato de un joven trabajador del rubro en las primeras horas del día sábado. Diego Lorenzo Paye, de 30 años de edad, fue ejecutado de un tiro por la espalda después de haber levantado pasaje en inmediaciones de la cancha de Unión. Su coche fue encontrado estrellado contra un árbol en la intersección de Edmundo J. Rosas y French.
El horrendo crimen derivó en varias protestas y cortes de tránsito por parte de los taxistas. Así se hizo en la ruta 168, en el puente Carretero y en el boulevard, en su intersección con calle 25 de Mayo el sábado a la noche, uno de los momentos de mayor circulación.
Falta de seguridad
Antes de la reunión, el titular de la Soceidad Radio Taxi, Alberto Scarpa, se quejó de las autoridades de la fuerza pública “nos dice lo mismo que en los últimos 20 años” por lo que centró el reclamo en que “la única forma de prevenir estos hechos es con controles. No encontramos otra forma” dijo. De este modo dejó en claro que a su entender, las requisas deben ser “sin aviso y en lugares que vayan variando”.
Si bien el dirigente reconoció que “va a haber muchos choferes que se sientan incómodos”, mencionó que “estamos apuntando a salvar vidas”. Así fue que sugirió a la policía que “cuando vea pasar un coche ocupado deben detenerlo”. Igualmente comentó que ya se hizo entrega de un proyecto para “que se aplique un sistema” pero, desde la fuerza “están evaluando si pueden hacerlo”.
Sobre las modalidades que ya funcionan, el representante de los choferes comentó que existe una alarma de pánico que la mayoría de los coches tiene y se habla también de un control vía GPS. No obstante comunicó que esos sistemas “no nos sirven como están implementados y no funcionan con la eficacia necesaria”. Mientras tanto, otro como el blindaje de los coches lo consideró “impracticable por el costo económico” que implica.
Por lo tanto aseguró que en cuanto a seguridad “pasa lo mismo que hace años” y bregó por qué en el encuentro de esta mañana se encuentren soluciones definitivas, tal es el caso de “los operativos de control”, sobre los cuales pidió “que tengamos continuidad” porque “no sirve que sean una o dos semanas. Tiene que entrar en la rutina policial. La exigencia apunta a eso” concluyó.
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