REALIZARON EN EL GARRAHAN UNA OPERACIÓN INÉDITA
En Argentina y por primera vez en en el mundo, se realizó ayer un trasplante de médula ósea con sangre de cordón umbilical no familiar, en un bebé de diez meses que padece inmunodeficiencia primaria combinada hereditaria. La enfermedad es un desorden severo del sistema inmunológico y hace que el organismo no pueda defenderse contra la agresión de virus, bacterias, parásitos y hongos.
El trasplante, que llevó a cabo un equipo de profesionales del Hospital Garrahan, es el segundo de médula que recibe Santiago, el bebé oriundo de Jujuy. La jefa de la Unidad de Trasplantes de Médula Osea, la doctora Mariana Bonduel, aseguró que el paciente se encuentra “en muy buen estado general”.
El primer trasplante que recibió Santiago fue realizado siete meses atrás. En aquella ocasión se utilizó médula ósea de la madre del bebé. Pero los resultados positivos fueron de corto aliento: la recuperación sólo duró tres meses. Ahora se intentó con la sangre de cordón umbilical donada en forma anónima por una madre guatemalteca, que vive en Estados Unidos, al New York Blood Center, que es el banco más importante del mundo en cantidad de unidades de sangre de células madre.
Debido a las características de la enfermedad que padece Santiago, seis días antes del trasplante recibió un preparado de drogas de baja toxicidad. “Lo prepara al paciente para recibir esta sangre de cordón que es idéntica a la que necesita, pero no familiar”, detalló Bonduel. Y adelantó: “Hay que esperar a la segunda o tercera semana para ver la respuesta del paciente al trasplante”.
Santiago —de origen kolla— está internado en el Garrahan desde hace nueve meses, en una habitación con aire filtrado y bajo flujo laminar para evitar cualquier tipo de infecciones. Es atendido diariamente por un equipo especial de enfermeras y médicos. Su padre trabaja en una quinta y cuida a la única hermana de Santiago, una nena de diez años. Otros cuatro hijos de esa familia murieron por la misma inmunodeficiencia. La operación fue solventada por el gremio de los trabajadores rurales y estibadores.
El bebé no puede producir una clase de anticuerpos denominados HLA de clase II. Ayer se le trasfundió plasma compatible —que contiene células madre— por medio de un catéter que se le colocó en la vena central del cuello. Se espera que a partir de esta intervención, las células madre recibidas reconstruyan la médula enferma y el sistema inmunológico.
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