REBROTAN PROTESTAS ESTUDIANTILES Y HAY MÁS DE 40 DETENIDOS EN CHILE
Más de 40 estudiantes secundarios fueron detenidos hoy en distintos puntos de Chile, ya que la policía reprimió varias manifestaciones que exigieron que el consejo presidencial, que elabora la nueva ley de educación, acelere su trabajo.
Los carabineros detuvieron a 14 secundarios en la comuna de La Florida cuando algunos jóvenes arrojaron piedras contra la policía y cortaron el tránsito de varias avenidas de esa zona ubicada en la periferia de Santiago, informaron fuentes policiales.
En el centro de la capital chilena, otros seis estudiantes fueron arrestados cuando unos mil jóvenes intentaron marchar sin autorización por la avenida La Alameda en dirección al palacio de La Moneda, sede del Ejecutivo.
Esta marcha reunió a alumnos pertenecientes a colegios tradicionales del centro santiaguino que arrojaron proyectiles contra la policía cuando ésta trató de dispersarlos.
Finalmente los jóvenes se replegaron al Instituto Nacional ante la acción de los carros hidrantes.
Por su parte, al menos 20 estudiantes fueron detenidos en la provincia de Copiapó, en el norte de Chile, cuando bloqueron una carretera y se enfrentaron con los carabineros, según informó Radio Cooperativa.
También hubo marchas de secundarios en las comunas de Puente Alto, Providencia, Ñuñoa y Maipú en Santiago, y en las provincias de La Serena (centro-norte) y Temuco (sur), sin que se reportaran incidentes.
Los dirigentes estudiantiles hicieron un balance positivo de la protesta y calificaron los disturbios como “absolutamente aislados”, informó el diario El Mercurio de Santiago.
Las marchas fueron convocadas por la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES) que reclama por la demora del Consejo Asesor presidencial que debe redactar un nueva ley de educación en reemplazo de la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza, que fue promulgada por la dictadura de Pinochet en 1990.
Los jóvenes también piden que se acelere la entrega de pases garatuitos en el transporte y solución a problemas en las raciones alimentarias, el mobiliario y el estado de muchos establecimientos secundarios.
La ACES organizó en mayo y junio pasados una gran movilización estudiantil que logró el compromiso del gobierno de mejorar la situación educativa en la que impera la desigualdad en perjuicio de los colegios de las zonas más pobres.
Ese reclamo masivo y generalizado provocó la primera crisis del gobierno de la presidenta Michlle Bachelet desde su asunción en marzo pasado.
Para dar respuesta a los secundarios, Bachelet dispuso abordar la situación de la educación, punto que no estaba en su programa inicial de gobierno.
Además, causó la renuncia del anterior ministro de Educación, Martín Zilic, por su inoperancia para prevenir y controlar la crisis.
Por su parte, la ministra de Educación de Chile, Yasna Provoste, afirmó que las movilizaciones son legítimas si utilizan medios pacíficos y que desde la crisis hace dos meses hubo avances en el diálogo con los jóvenes.
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