RECHAZAN DENUNCIA CONTRA EL GOBERNADOR
El secretario de Derechos Humanos de tres organizaciones sociales responsabilizó al gobernador Jorge Obeid por un caso de desnutrición sufrido por un joven santafesino. El escrito con la denuncia ingresó a la fiscalía N° 4 a cargo de Luis Vera Candioti, quien elevó el requerimiento de instrucción al juzgado. El caso data de agosto del año pasado y el pedido del fiscal fue rechazado esta semana por el juez de instrucción de la primera nominación, Dardo Rosciani.
El estado de desnutrición de un chico en un centro de salud de la ciudad motivó a Roberto Mauricio Acosta a iniciar acciones legales contra la máxima autoridad provincial. La labor del juez Rosciani fue determinar la responsabilidad penal de los funcionarios del gobierno, pero antes debió constatar qué papel le cupo al Ministerio de Salud como coordinador del área en que se inscribe la denuncia.
Acosta figura como secretario de Derechos Humanos de de la Federación de Organización Social y Territorial (FOSyT), de la Federación Tierra y Vivienda filial Santa Fe (FTV) y de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA); y acusó al gobernador “por la supuesta comisión de los delitos de abandono de persona e incumplimiento de los deberes de funcionario público”.
Las primeras actuaciones de la Justicia fueron las de pedir informes y llamar a testimonial tanto al denunciante como a la madre del menor. Esta última declaró que “sus hijos siempre recibieron atención médica de los distintos centros públicos a los que asistiera; que en distintos comedores _también públicos_ recibe alimentos, aunque no en la cantidad y con la periodicidad que ella quisiera, y que recibe cajas alimentarias de los distintos planes sociales”.
Por otra parte los informes médicos ratifican sus dichos puesto que acreditan haber atendido al menor 12 veces entre el 1° de enero del año pasado y el 2 de agosto.
Diagnóstico
Ya en febrero se constata “riesgo nutricional y social” en el chico revisado en un centro barrial, momento a partir del cual “se lo empezó a controlar cada 15 días”.
A los tres meses el diagnóstico se tornó más grave. Los médicos dijeron que su estado era de “desnutrición en recuperación”, que fue variando hasta culminar con una recaída en la que se desencadenó un cuadro de desnutrición en agosto. Asimismo se recuperó favorablemente los primeros días de septiembre de 2004.
El juez entendió que “el cuadro nutricional del menor no es nuevo ni sorpresivo para los médicos actuantes, lo que demuestra sin lugar a dudas que no estamos en presencia de una acción ilícita ni de parte de los profesionales, ni de los funcionarios del área comprometida, porque siempre tuvo atención médica con la recomendación y provisión de alimentos y medicamentos necesarios para superar su estado”.
Preocupante
A pesar de que la causa quedó archivada por no hacer lugar al requerimiento de instrucción de la fiscalía, el juez Dardo Rosciani dejó en claro su preocupación por la terrible situación que deben afrontar innumerables familias santafesinas.
El caso puntual es toda una definición de los rasgos de la pobreza y el juez se cuestiona no sólo por él, sino por “la gran cantidad de niños que sufren tanto o más las consecuencias de la desidia de todos quienes hemos tenido la fortuna de nacer en un ámbito donde el pan se obtiene diariamente como algo natural, y de carecer de un hogar bajo el amparo de padres con una mínima formación moral y educación”.
No obstante la autocrítica, también se hace referencia a estos pequeños marginados como quienes “seguramente serán los pobladores de las cárceles futuras en la medida en que no se revierta las condiciones de base que generan la indignidad en que subsisten diariamente”.
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