RECHAZARON EL DESCARGO DE NAZARENO
De nada valieron las airadas críticas con que el titular de la Corte Suprema, Julio Nazareno, cuestionó al Gobierno en el descargo que presentó ante la Comisión de Juicio Político. Fueron desestimadas en menos de un minuto por los diputados de la comisión. El contraataque fue aún más duro: ayer se agregaron seis nuevos cargos al dictamen acusatorio y, además, se confirmó la fecha para su discusión en el recinto: el 10 del mes próximo.
Nazareno, que comparó al Gobierno con un “régimen fascista, marxista”, deberá responder por los nuevos cargos el jueves. Ese mismo día estará listo el dictamen: incluirá 22 cargos, sobre un total de ocho causas, todas por mal desempeño. El titular de la comisión, Ricardo Falú (PJ-Tucumán), pedirá una preferencia en la sesión de la semana próxima para que el informe se discuta el día 10 y, evitar así, eventuales dilaciones. De esta manera -si Nazareno no renuncia antes- el presidente Néstor Kirchner podrá viajar tranquilamente a Londres al día siguiente con el asunto solucionado, al menos en la Cámara baja.
La suerte de Nazareno está echada. Ahora, todas las miradas apuntan hacia el juez Eduardo Moliné O´Connor, otro de los integrantes de la llamada “mayoría automática” de la Corte Suprema y considerado “el cerebro” del alto tribunal. En los pasillos parlamentarios ya se menciona que será el segundo en la lista por ser descabezado. Sin embargo, todavía no hay una estrategia cerrada en el Gobierno.
Lo que sí cobra fuerza es la decisión de no avanzar con un nuevo proceso de enjuiciamiento contra otro miembro de la Corte hasta tanto la vacante de Nazareno sea cubierta. Este es un reclamo concreto de sectores de la oposición, en particular del radicalismo y del interbloque provincial.
Advertencia de Natale
“El Poder Ejecutivo debería dar muestras claras de que quiere integrar el alto tribunal con jueces probos e independientes antes de avanzar con otras situaciones”, enfatizó el diputado Alberto Natale (Demócrata Progresista-Santa Fe), que insistió en su proyecto de reducir de 9 a 5 el número de miembros de la Corte.
La pregunta para la que nadie tiene respuesta por ahora es cuándo Nazareno presentaría su renuncia, si es que se decide a hacerlo. No es un tema menor: de eso dependerán los tiempos que se barajen para una segunda etapa de enjuiciamientos contra la Corte. Además, está pendiente la firma de un fallo sobre redolarización de los depósitos, previsto para el 4 del actual. Sobre este asunto no hay demasiado nerviosismo en el PJ. “Nazareno, salvo Moliné, no tiene apoyos en la Corte. Está solo”, deslizan las fuentes.
Algunos legisladores, más mordaces, razonan que el titular de la Corte no tardará demasiado en dimitir a su cargo. “Con la renuncia se asegura al menos el cobro de la jubilación de privilegio, que la perderá si es destituido. Si consideramos que actualmente cobra poco más de 15 mil pesos mensuales, no será poca cosa esa jubilación”, razonan.
Disidencia menemista
El diputado Falú – ayer se lo vio por la Casa Rosada- se alzó con su objetivo de que la comisión eche por tierra el descargo de Nazareno. “Es inconsistente”, coincidieron los legisladores.
El diputado tucumano adelantó que “el dictamen acusatorio de la comisión contra Nazareno será mucho más contundente (que el descargo), basado en sólidas pruebas y documentos públicos”. Asimismo, ratificó que el titular de la Corte tiene una semana para responder por los nuevos cargos.
De los 21 miembros de la comisión, la única que alzó su voz en defensa del titular de la Corte fue la menemista Alejandra Oviedo (La Rioja). Con voz airada, la legisladora cuestionó el procedimiento de la comisión, al que consideró “aberrante” y “poco serio” ya que, a su juicio, no está garantizado el derecho de defensa del magistrado. Además, sugirió que el ministro de Justicia, Gustavo Beliz, se “calle la boca” porque con sus declaraciones ejerce una suerte de presión sobre los legisladores y quiere convertir “el juicio político en un linchamiento público”.
“La única forma de fortalecer las instituciones es combatir la hipocresía y la falta de coherencia”, bramó la legisladora, que cuestionó la obsecuencia hacia el presidente Kirchner con que actúan sus compañeros del justicialismo en la comisión.
Las ofuscadas palabras de Oviedo no encontraron eco en la comisión. Falú intentó cortar en seco la verborragia de la diputada. “Sólo me limito a cumplir con el reglamento”, asestó.
Falú está logrando que el andarivel jurídico por el que corre el proceso de enjuiciamiento a Nazareno comulgue con el político. En la Cámara de Diputados hay más de dos tercios para aprobar su acusación. En el Senado, en tanto, fuentes legislativas ya adelantan que hay buena predisposición para acelerar su destitución. Si es que Nazareno no renuncia antes.
“Indefendible”
El viceministro de Justicia, Abel Fleitas Ortiz de Rozas, afirmó ayer que “es evidente que el escrito (de descargo de Julio Nazareno) recurre a la injuria y al agravio fácil, posiblemente por la misma debilidad de la posición de Nazareno, que sabe que ésta es poco sustentable, indefendible, más allá de los esfuerzos que después puedan hacer sus abogados”. Y agregó: “El Gobierno, en la medida en que se comprueben hechos ilícitos penales tipificados, desde luego los denunciaría o impulsaría la causa penal para que se investiguen y sancionen”.
Este contenido no está abierto a comentarios

