RECHAZO SOCIAL A UNA REMOCIÓN DEL JEFE DE GOBIERNO PORTEÑO
La titular de la consultora Analogías, Analía del Franco, describió en Radio 10 la imagen del jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, luego de haberse presentado en la Legislatura el pasado viernes, y si realmente el mandatario comunal tenía que dejar su cargo.
“Las encuestas comenzaron el 2 de enero, con el 28% de acuerdo de la gente de que Ibarra se tenía que ir, contra un 72% que estaba de acuerdo con que se quedara. Hubo, durante todo el mes, sólo una semana en la que el porcentaje de gente aumentó, que fue la semana en que Ibarra optó por el silencio”, explicó.
En ese sentido comentó que el último sondeo, que fue hecho después de que Ibarra se presentara el pasado viernes en la Legislatura, las encuestas dan al jefe de gobierno un sostén de más del 70 por ciento, debido a que sólo el “28 por ciento” de los consultados se mostró inclinado hacia la posibilidad de que renuncie.
Por su parte, Roberto Bacman, del Centro de Estudios de la Opinión Pública (CEOP), también reconoció que la imagen del jefe de gobierno “mejoró 3 a 4 puntos”, al tiempo que advirtió que en las investigaciones realizadas se observa la voluntad de la sociedad de que Ibarra “se tiene que quedar”.
El especialista también apuntó que “la imagen de Mauricio Macri y de los legisladores macristas bajó entre 6 y 7 puntos y de 10 puntos (respectivamente) después de la presentación del viernes en la Legislatura porteña”.
“De entrada la gente quería que Ibarra se quede. La sociedad pensaba que se tenía que quedar, que no se tenía que ir”, con valores favorables del orden del 60 por ciento.
En tanto, Del Franco agregó que el sábado, cuando se hizo un sondeo sobre la imagen que tenía el jefe de Gobierno porteño luego de haber ido al recinto, quedó en evidencia “un aumento” en la imagen positiva de Ibarra.
Del Franco expuso las razones de estos resultados: “Primero, porque veníamos del ‘que se vayan todos y que venga otro’. En general, la gente no siente que haya nadie que se pueda hacer cargo de la situación e inclusive que pueda tomar la conducción y llevarla a buen puerto. No hay una alternativa que tenga un peso importante, es decir, que casi todos deberían lidiar de la misma manera”.
Prosiguió: “El ‘que se vayan todos’ ha quedado de lado. La idea de la sociedad es que los políticos tienen que hacerse responsables y además que quieren que haya un proceso de justicia sobre el Gobierno y los responsables”.
Consultada acerca de la imagen que había quedado en la gente sobre la actitud de los legisladores, Del Franco manifestó que de las tres opciones que se dieron en la cuesta, el 60% de la gente sostuvo que los legisladores concurrieron a la sesión para sacar un rédito político.
“Sólo el 15% de la gente consideró que los legisladores fue en busca de la verdad y el porcentaje restante que fueron por una cuestión formal”, concluyó.
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