RECLAMAN CONTROLES DE PLANTAS DE ACOPIO DE GRANOS
Bajo el lema “sólo participar nos salvará, la peor contaminación es el silencio”, una agrupación de vecinos de Landeta, junto a damnificados por plantas cerealeras de Rosario, Fray Luis Beltrán, San Lorenzo, Villa Gobernador Gálvez, Granadero Baigorria y Villa Constitución, que están alineados en el Foro por la Vida Contra la Impunidad, presentaron un petitorio al gobierno nacional en el que reclaman que “el poder económico no prevalezca sobre el derecho de todos los ciudadanos”.
En el escrito exigen además que cada municipio o comuna de la provincia instale estaciones de monitoreo para hacer detener emisiones peligrosas hasta ordenarlas o suprimirlas y aplicar sanciones a los infractores.
Recientemente los vecinos de Landeta organizaron una serie de disertaciones y charlas-debate a cargo del médico investigador Daniel Lerda, quien advirtió sobre la peligrosidad de los productos químicos sobre la salud humana. Lerda es autor de numerosos trabajos sobre contaminación ambiental, que fueron publicados en diversos ámbitos científicos del país y el extranjero. Una de sus investigaciones se relaciona con la incidencia sobre la salud humana de la contaminación del aire por parte de actividades de acopio de cereales en plantas de silos, así como las enfermedades causadas por el polvo de soja, trigo y maíz, entre otros contaminantes de zonas agropecuarias.
En sus exposiciones, Lerda abordó temas generales de contaminación ambiental y detalló los relacionados al mal manejo de agroquímicos y granos y la problemática que ocasionan los acopios de cereales cercanos a las zonas pobladas, por la liberación de material particulado a la atmósfera.
En una investigación de su autoría, realizada en la ciudad donde reside, Marcos Juárez, estudió a 129 personas que viven cerca de una planta de acopio de cereales. El objetivo fue determinar si los polvos de soja, trigo y maíz podían afectar la función respiratoria de la población expuesta. Efectuó análisis de sangre periférica para determinar niveles de inmunoglobulina E, específica para soja, trigo y maíz, y además concretó tests cutáneos de los polvos en estudio. Los resultados mostraron una buena relación entre las inmunoglobulinas y los tests cutáneos así como entre éstos y signos clínicos. Además, hubo un alto porcentaje de individuos con pruebas cutáneas positivas y valores elevados de inmunoglobulina específica al polvo de maíz como al de soja.
El investigador concluyó que en las personas que manifestaron tener problemas de la función respiratoria, relacionadas con las emisiones de polvo de soja, trigo y maíz producto del acopio, la positividad de inmunoglobulinas y tests cutáneos fue independiente de la distancia a la emisión. “El test cutáneo demostró ser un indicador útil en este tipo de estudios, con resultados similares a los de la inmunoglobulina específica y el hallazgo más interesante es que el polvo de maíz posee una importante actividad alergénica”, especifica el escrito.
“Este es el primer estudio que se hace en Marcos Juárez respecto del acopio de granos y las posibles afecciones que pueden ocasionar a las personas la liberación de material particulado. Debido a que ello es frecuente en esta zona, es posible que los resultados puedan servir para las medidas correctivas en materia de legislación en cuanto a la ubicación de silos y considerar el efecto no conocido de algunos de los granos acopiados”, explicó Lerda.
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