RECLAMAN MEJORAS EN LA GUARDIA
La falta de servicios municipales -en lo que refiere a desmalezamiento, alumbrado público y mantenimiento de las calles de tierra- constituye un reclamo de los vecinos de la zona costera de la Guardia.
Según manifestó Alberto Gauna, secretario de Actas de la vecinal, allí “los servicios son un desastre, a excepción de la recolección de residuos”. A la vez, aclaró que lo que más le preocupa es que la mayoría de la gente es contribuyente y, por el solo hecho de serlo, debería obtener los beneficios que ello implica.
“Todo lo que tiene que ver con la competencia municipal prácticamente acá no existe. No solamente que falta todo lo vinculado a los servicios sino que también la delegación que tenemos no hace lo que debería hacer para que estemos mejor”, dijo.
En La guardia, según contó Gauna, viven alrededor de 6.200 personas, incluyendo en la cifra a quienes habitan en la parte sur, centro, norte y la denominada vía muerta de la zona.
Sin embargo, el estado de sus calles y la falta de iluminación inciden en que consideren que están inmersos en un lugar completamente abandonado, donde su calidad de vida se encuentra, desde hace varios años, resignada.
“La verdad es que estamos olvidados por todos. Acá no viene nadie ni siquiera para preguntarnos qué necesitamos”, manifestó una vecina.
“De todas maneras, ya hace varios años que vivo acá y siempre fue así. Por lo tanto, no me sorprendo” agregó.
Inquietud
En La guardia funciona, desde hace tiempo, una de las cinco delegaciones que tiene el municipio distribuidas en la ciudad.
Sin embargo, qué hacen las 60 personas que trabajan dentro de la delegación de esta zona costera, es la pregunta que le harían desde la vecinal al subsecretario de Delegaciones Municipales, Juan Carlos Caffaratti, ya que en el barrio no ven mejoras de ningún tipo.
“Seguramente va a decir lo de siempre: que no tiene los medios o que se está evaluando y planificando algún tipo de plan para comenzar a trabajar y solucionar los problemas”, expuso un habitante del lugar recordando que “el año pasado el intendente distribuyó herramientas de trabajo para la zona y el supermercado mayorista donó dos desmalezadoras y dos tractores”.
Por otro lado, otra situación -y no de menor importancia- preocupa a los vecinos. Se trata de la circulación permanente de camiones por la calle principal del barrio que no solamente deteriora aún más la arteria sino que también representa un peligro para los chicos que van o vienen de la escuela.
“El predio donde tiempo atrás funcionó la fábrica de Anichini, se alquiló a una empresa que elabora hormigón armado. El problema es que es constante el tránsito de los camiones y eso hace que las calles se deterioren más de lo que ya están. Hace un tiempo le cursamos una nota a los dueños, para que por lo menos rieguen la calle pero eso no alcanza”, expuso Alberto Gauna.
Volcadero
La noticia del traslado del volcadero a la Ruta Nacional 168, más específicamente sobre la cloaca máxima situada entre los complejos comerciales Wal Mart y Makro, no fue bien recibida por los habitantes del lugar.
Entre los motivos, el secretario de actas de la vecinal alegó que “nunca se hizo un estudio concreto de factibilidad en la zona para ver si se puede instalar allí el nuevo volcadero”. Los futuros trastornos en el tránsito también constituye uno de los motivos en oposición al traslado.
Por último, cabe destacar que los vecinos solicitan las mejoras manifestadas y, como desde hace varios años, están a la espera de ellas.
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