RECLAMAN SEGURIDAD POR LA IRRUPCIÓN DE D´ELÍA EN CAMPOS CORRENTINOS
La irrupción ayer del ex piquetero y actual subsecretario de Tierras para el Hábitat Social, Luis D´Elía, en campos correntinos, abrió hoy una fuerte polémica.
El funcionario nacional llegó ayer al Paraje Yahaveré y cortó los alambres con los que estaban trabadas las tranqueras de un campo para que las familias que viven en la zona pudieron circular libremente.
Esa situación motivó que hoy el dueño de uno de los campos de la zona, el empresario norteamericano Douglas Tompkins, pidiera a través de su apoderado una reunión urgente con el gobernador Arturo Colombi. “Estamos dolidos e indignados. Y necesitamos seguridad”, relató a LANACION.com Jorge Leconte Vidal, apoderado de Tompkins.
Agregó que hay medios locales “que están incitando a la violencia en contra de los norteamericanos” y reclamó: “Quiero que alguien se haga responsable”.
Tompkins vive seis meses en Corrientes y otros seis meses en Chile, pero actualmente está en Estados Unidos porque su madre, que reside allí, cumplió 90 años.
Según dijo su apoderado, los campos en los que ayer irrumpió D´Elía no son de Tompkins, sino de otros dueños, y relató que los pobladores tienen libre paso porque esas tranqueras no están trabadas. “Se cierran apenas con alambres para evitar que se escapen los animales”, explicó.
Según su relato, Tompkins donó parte de un callejón para que las familias de la zona puedan circular, que es una continuación de una calle que termina en la entrada del campo del norteamericano.
Los pobladores que ayer estuvieron junto de D´Elía cuentan, en cambio, que las 14 familias que viven en el Paraje Yahaveré están “presas” en un territorio “que les pertenece”, que tienen que cruzar los alambres “hasta para ir al baño” y que son amenazadas por los empleados del empresario.
Así lo describió a LANACION.com Jorgelina Bidegain, presidenta de la Asociación Civil de pequeños productores de Taraguí Norte, la microrregión en la que se encuentra el paraje.
Además, ratificó el reclamo para que se retiren “todas las tranqueras y alambres” que, según denunció, Tompkins extendió sobre tierras provinciales.
“La gente no puede salir, vive presa. Además, sufre amenazas de la gente de Douglas y los vuelos rasantes, también de la gente del campo, que los obligan a tirarse al piso”, relató Bidegain.
Leconte Vidal negó esta situación y aclaró que Tompkins quiere que esos pobladores se queden porque “hace más de 20 años” que están en el lugar.
“Nosotros les donamos una parte del campo para que alguien les haga el camino”, defendió.
En tanto, D´Elía justificó hoy su accionar y señaló: “Es muy preocupante que un empresario norteamericano como Tompkins acumule el dominio sobre más de 300 mil hectáreas en los Esteros del Iberá de Corrientes, que es un lugar estratégico sobre el Acuífero Guaraní”.
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