RECLAMO DE ITALIA POR LA PERIODISTA REHÉN
Mientras el gobierno italiano redoblaba ayer sus esfuerzos para tratar de liberar a la periodista Giuliana Sgrena, secuestrada anteayer en Bagdad, el canciller Gianfranco Fini llamó a la cadena de televisión árabe Al-Jazeera para manifestar que la rehén “es una amiga” de la población de Irak.
“Estamos haciendo todo lo posible para liberarla pronto”, añadió Fini.
El padre de la periodista, Franco Sgrena, se dirigió también a los captores de su hija. “Siempre estuvo [Giuliana] contra la guerra y por la paz. Los exhorto a que la liberen”, afirmó.
Ayer, en otra jornada de violencia que dejó 19 muertos, existían dudas acerca de las informaciones sobre el grupo islámico que retiene a la periodista de 57 años, que trabaja para el diario romano Il Manifesto. La televisión italiana informó que Barbara Schiavulli, otra periodista italiana que se encuentra en Bagdad y que comparte la habitación con Sgrena, había recibido ayer una llamada desde el teléfono móvil de la secuestrada, pero tan sólo se oía música árabe.
Unos desconocidos se llevaron el viernes por la fuerza a la periodista cuando se encontraba en el barrio universitario de Bagdad. Horas más tarde, la cadena de televisión árabe Al-Jazeera informó que un grupo islámico había asumido la autoría del secuestro y que pedía la retirada de los soldados italianos del país en un plazo de 72 horas. El grupo, hasta ahora desconocido, se hace llamar Organización de la Jihad Islámica. El gobierno italiano ha expresado sus dudas sobre la existencia de esta organización, pero cree que detrás del secuestro habría radicales sunnitas.
Ayer, el Consejo de los Ulema de Irak pidió la liberación de la periodista, al afirmar que “sus secuestradores deben ser claros sobre sus verdaderos enemigos, que son los estadounidenses y no esta mujer”, dijo el jeque Ahmad Abdul Ghaffur Samarrai, imán de la mezquita de Um al-Marek.
“Los raptores deben tener una actitud positiva. Esta periodista no es una enemiga, vino a Irak para escribir sobre los estadounidenses y el sufrimiento de nuestra gente de Fallujah bajo ocupación norteamericana”, agregó el imán, cuya mezquita se encuentra en el barrio de Ghazaliya, en el oeste de Bagdad.
El intérprete y el chofer de Sgrena fueron nuevamente interrogados ayer sobre el secuestro.
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