RECLAMO POR EL ABORTO EN LA MARCHA DE MUJERES ROSARINAS
Con la consigna de “Aborto legal para no morir, anticonceptivos para no abortar” como estandarte, centenares de mujeres rosarinas marcharon ayer en el Día Internacional de la Mujer, en una manifestación en la que se sumaron disímiles reclamos que apuntaban a profundizar los derechos femeninos.
La manifestación se puso en marcha poco antes de las 18.30 desde la plaza Pringles, para recorrer Paraguay, San Luis, Maipú, la última cuadra de la peatonal Córdoba hasta la plaza 25 de Mayo, donde también aguardaban otras mujeres y donde se desarrolló el acto en el que se dio lectura a un documento de cinco carillas redactado por las Mujeres Autoconvocadas de Rosario.
De la marcha participaron integrantes de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina (Ammar), de la Asociación del Magisterio de Santa Fe (Amsafé), del ARI, de Mujeres Socialistas de la Federación Santa Fe, la Corriente Clasista y Combativa, el Plenario de Mujeres del Polo Obrero, Convergencia Socialista y Acción Lésbica. También marcharon la vicepresidenta primera del Concejo Municipal, Silvia Augsburger, y su pares del bloque socialista María Cristina Fregoni y Miguel Ángel Zamarini; la responsable del Área de la Mujer de la Municipalidad, Mariana Alonso; la titular de Ammar, Claudia Lucero, y el secretario general de Amsafé Rosario, Gustavo Terés. En la plaza 25 de Mayo se sumaron el secretario de Promoción social municipal, Pedro Pavicich, y la diputada provincial Lucrecia Aranda.
Durante todo el recorrido las mujeres cantaron una y otra vez estribillos con sus reivindicaciones. Así dijeron: “Si el Papa fuera mujer el aborto sería ley”, o “Prohíben el aborto los curas abusadores”, entre otras. Mientras, con mucha fuerza, hacían sonar bombos y redoblantes. El reclamo por el “derecho al aborto libre y gratuito” sonaba más estridente aún, en una calle San Luis extrañamente vacía de colectivos.
Al llegar a la plaza 25 de Mayo se dio lectura al documento de las Mujeres Autoconvocadas. En el texto, sostuvieron que “la penalización del aborto que rige en la Argentina y en otros países del mundo induce a la clandestinidad y al nacimiento de un mercado en el cual la vida y la salud de las mujeres tiene escaso valor”.
El documento planteó también que “las intervenciones quirúrgicas seguras que se realizan en el circuito privado tienen altos costos y la ilegalidad lleva a beneficiar a unos pocos que han armado un negocio sumamente lucrativo. La ilegalidad implica discriminación social e inequidad, ya que las mujeres de escasos recursos, por temor a ser denunciadas, no recurren a solicitar asistencia médica o lo hacen demasiado tarde con graves consecuencias para su salud”.
Además, se hizo hincapié en que “los abortos clandestinos siguen siendo la principal causa de muerte de mujeres en edad de gestación en Argentina”. En otros tramos del discurso, se aludió a la situación laboral, las largas jornadas de trabajo y pidieron justicia en los casos de los asesinatos de Sandra Cabrera, Daniela Spárvoli o Graciela Acosta, por citar a algunos. De igual modo reclamaron la necesidad de normas sobre educación sexual y destacaron que “se niega a las mujeres el derecho a elegir libremente su orientación sexual sin temor a ser discriminadas y presionadas social y culturalmente. En vez de ocultar la existencia de las lesbianas, debemos considerarla como una manifestación más de la autonomía de las mujeres, a la par del derecho a una sexualidad segura y al control de la fecundidad”.
Reconocimiento de la provincia a siete luchadoras
La Secretaría de Derechos Humanos distinguió a siete mujeres por su accionar a favor de la comunidad. El titular del área, Domingo Pochettino, destacó el papel de las mujeres en la historia e hizo referencia a Alicia Moró de Justo y a Eva Perón. Del acto participaron el subsecretario de Derechos Humanos, Víctor Aliprandi; el secretario de Trabajo, Alberto Gianeschi, y el ministro de Salud, Juan Sylvestre Begnis. Pochettino hizo referencia a lo que sufrieron las mujeres durante la dictadura cuando “las castigaron por su condición de militantes y de mujeres”, y subrayó como ejemplo a Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. Las distinguidas fueron: Ayelén Stepnik, Ana María Salgado, Delia Rodríguez Araya, Mabel Meternicht, Mónica Ledesma, Eva Van De Velde y Clara Chilcano.
Este contenido no está abierto a comentarios

