RECLAMOS A OCHO MESES DEL CRIMEN DE CABRERA
A ocho meses del crimen de Sandra Cabrera, la dirigente de las trabajadoras sexuales rosarinas, sus compañeras pidieron ayer frente a los tribunales provinciales que el único imputado, el policía federal Diego Parvluczyk, sea elevado a juicio.
Actualmente la Cámara de Apelaciones tiene a estudio la apelación del procesamiento y debe confirmarlo o revocarlo. La delegación local de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina (Ammar) también reclamó la investigación de la autoría intelectual, “la pista político-policial”, y la derogación de los artículos del Código de Faltas que penalizan la prostitución.
“Acá no hay un solo policía involucrado, hay más. Desde el primer día pedimos que se investigue a fondo”, sentenció Claudia Lucero, la nueva secretaria general de Ammar, poniendo como ejemplo el análisis de la relación entre las brigadas de Drogas Peligrosas federal y provincial. Su compañera Marcela Morelli fue más explícita: “A Sandra la callaron porque tocó las cajas negras, pero a nosotras no nos van a callar. El juez debe investigar la cuestión política, quiénes están detrás de los testaferros de los volteaderos (prostíbulos)”. Según la mujer, la mayoría de estos locales están a nombre de paraguayos y brasileños.
La abogada de Ammar, María Eugenia Caggiano, coincidió en que “debe analizarse el complejo entramado de relaciones de poder en el manejo de la droga. Hay motivos para sospechar que hubo autores intelectuales, pero esa línea no está avanzada”, opinó Caggiano. “Parvluczyk no estuvo solo. De hecho, después del asesinato la cúpula de Drogas Peligrosas de la Federal fue descabezada. Es necesario investigar la relación con la brigada provincial, cómo se repartían el territorio y el trabajo”. En tanto, fuentes judiciales deslizaron que la apelación se resolverá en los próximos días.
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