Reclamos contra Maduro por la falta de papel
Los diarios tienen cada vez menos y piden al gobierno que los autorice a comprar dólares para importarlo.
CARACAS.- El Nacional, uno de los rotativos más importantes de América latina, sorprendió ayer con una tapa impactante.
No se trataba de un resultado electoral ni de una devaluación o un magnicidio, aunque todo pareciera posible en la Venezuela del surrealismo mágico revolucionario. Una carta a toda página, dirigida al presidente Nicolás Maduro y firmada por Miguel Henrique Otero, su presidente editor, resumía otro ataque del chavismo contra la libertad de información, un ejercicio de maquiavelismo económico.
“Nos dirigimos a usted para informarle que la editora El Nacional ha cumplido con todos los requisitos que la ley exige para obtener divisas.” El primer párrafo de la misiva introduce la situación de asfixia que afecta a casi todos los diarios privados del país: no hay papel porque el gobierno no quiere que lo haya.
Desde que Hugo Chávez impuso, hace más de una década, el control de cambio, los diarios se ven obligados a solicitar los dólares para importar papel. Billetes americanos que son cambiados a la tasa oficial marcada por el gobierno: 6,30 bolívares por billete verde.
“Nuestra empresa espera la Autorización de Liquidación de Divisas, por un monto de 3.885.565 dólares, para cumplir con la imprescindible adquisición de bobinas de papel que se utilizarán en la impresión de nuestros periódicos y revistas. Debemos señalar que tanto el papel tipo Newsprint como el Glasé no se producen en Venezuela”, afirma el periódico.
El retraso del ente regulador Cadivi en la liquidación de divisas (la última se produjo en mayo por un monto algo menor) ya aprobadas “nos trae graves consecuencias ante los proveedores internacionales de papel y ante los trabajadores que forman la gran familia de El Nacional; así como afecta el principio fundamental del periodismo: informar, y el derecho que tiene el pueblo venezolano de estar informado, que es un valor democrático”.
El grito de El Nacional, compartido por más de 70 periódicos en todo el territorio, no fue escuchado por el gobierno. “Nada, absolutamente nada, sin respuesta”, confirmó Otero a LA NACION.
El editor calculó que con 80 millones de dólares se resolvería la crisis del papel, “que no es nada en comparación con los 400 millones que el Estado le adeuda a la Empresa Polar [la mayor privada] o los 2600 que debe a las aerolíneas”.
Ni a la desbordante imaginación del escritor británico George Orwell se le hubiese ocurrido semejante táctica para asfixiar a la prensa independiente. Nada que ver con las cascadas de papel que todos los días reparten los diarios públicos El Correo del Orinoco o Ciudad CCS, entre otros. Incluso el gobierno entregó cientos de miles de copias del Libro Azul, de Chávez, y del Plan de la Patria. Ahora prepara el discurso de cuatro horas que Maduro leyó el pasado miércoles en el parlamento.
“Evidentemente hay un trasfondo político”, declaró Carlos Carmona, presidente de El Impulso. Este periódico de Barquisimeto, decano nacional, acaba de recibir la autorización, pero todavía no tiene papel en sus almacenes. Para febrero, ya no podrían salir, pese a haber reducido a la mitad su paginación. En El Nacional calculan que les queda papel sólo para un mes.
Fuente: La Nación
Este contenido no está abierto a comentarios

