RECLUSIÓN PERPETUA PARA EL ASESINO DE CANILLAS
El secuestro de Juan Manuel Canillas fue uno de los casos más dramáticos, con honda repercusión en la opinión pública, ya que terminó con el asesinato por la espalda, a sangre fría, del joven de 23 años. Por eso, el fallo del Tribunal Oral número uno de San Isidro fue ejemplar. El principal acusado en la causa, Raúl Ezequiel “Chirola” Monti, fue condenado a reclusión perpetua, más la accesoria por tiempo indeterminado.
Los jueces consideraron que Monti es culpable de los delitos de “robo calificado por el uso de arma en poblado y en banda, que concurre con los de secuestro extorsivo y homicidio calificado por alevosía”. Le aplicaron la máxima condena estipulada por el Código Penal. Esto fue aplaudido en forma prolongada por los familiares y amigos de Juan Manuel.
Durante la audiencia, Monti estuvo serio, con gesto de preocupación, y sólo por momentos intercambió algunas palabras con su abogada. Los padres de Canillas, Marta y Guillermo, se encontraban en frente acompañados por varias de las denominadas “Madres del Dolor”, que ingresaron a la sala previamente a la lectura de la sentencia y rezaron un Padre Nuestro por que el tribunal dicte una decisión justa.
El martes pasado, el fiscal Hugo Celaya había pedido la reclusión perpetua más la accesoria de reclusión por tiempo indeterminado para Monti (Archivo 01-09-2004). Consideró que había elementos suficientes para condenar a Monti por los delitos de “robo doblemente calificado y privación ilegal de la libertad calificada por las agresiones, en concurso real con homicidio calificado por alevosía, ya que fue cometido a traición y sobre seguro”. Los jueces le dieron la razón.
La defensa de Monti, en tanto, había solicitad al Tribunal la absolución de su representado por entender que la prueba colectada en su contra fue incorporada irregularmente y no sujeta al Código de Procedimiento Bonaerense.
Por su parte, el abogado de la familia Canillas, Alejandro Vecchi, solicitó la misma pena que la Fiscalía, para impedir que el acusado pueda salir en libertad condicional una vez condenado.
En el juicio sólo estaba imputado “Chirola” Monti, de 25 años, como jefe de la banda que actuó en el episodio y que cometió el homicidio. Los otros dos sospechosos aún no llegaron a juicio.
Durante la primera audiencia del juicio, los padres de Canillas tuvieron que revivir todo su dolor al tocarles el turno de declarar ante los jueces (Archivo 01-09-2004). En esa oportunidad hubo llantos, escenas de angustia y descripciones escalofriantes.
“¿Por qué lo hicieron?”, preguntó entre lágrimas Marta de Canillas, la mamá de Juan Manuel. “¿Por qué mataron a mi hijo?”, insistió, mientras miraba a Monti.
Juan Manuel fue secuestrado el 13 de junio de 2002 cuando iba a bordo de su auto en cercanías del Hospital de Clínicas, de regreso a su domicilio luego de trabajar. Inmediatamente fue obligado a comunicarse con su familia para pedir que fueran “recolectando” el dinero para pagar su rescate.
Canillas fue golpeado durante su cautiverio y finalmente asesinado de un tiro en la espalda. Su cadáver apareció en la localidad bonaerense de Vicente López, unas horas después del secuestro.
Este contenido no está abierto a comentarios

