RECOMENDÓ EL FONDO ELEVAR EL SUPERÁVIT FISCAL
Mientras el presidente Néstor Kirchner volvía a criticar en Buenos Aires la visión del Fondo Monetario Internacional (FMI), el organismo volvió hoy a recomendar más medidas para combatir la finlación: uno de sus más altos funcionarios dijo que sólo será controlada con un ajuste fiscal y monetario, aunque no se manifestó en contra del control de precios adoptado por el Gobierno.
El director del departamento de América Latina del Fondo Monetario Internacional (FMI), Anoop Singh, dijo en una rueda de prensa que el organismo entiende que el Gobierno de Buenos Aires quiere reducir las expectativas inflacionarias con los controles de precios.
“Lo que es clave para nosotros es que junto con esas políticas, tiene que haber políticas macroeconómicas de apoyo” a la reducción de la inflación, destacó, no obstante, el funcionario.
Esas medidas consisten en permitir la apreciación del peso argentino, más superávit fiscal que el presupuestado y mayores tasas de interés, según explicó el Fondo en su informe “Perspectivas Económicas Mundiales”, publicado el miércoles.
Tasa de interés y superávit. En otro estudio publicado hoy, éste sobre la economía en América Latina, el FMI apuntó que el Banco Central ha subido menos los intereses que sus homólogos en Brasil y México, por ejemplo. De hecho, las tasas de interés reales -descontada la inflación- de la Argentina “han sido negativas”, es decir, menores que el alza de los precios, indicó el Fondo.
En el aspecto fiscal, Singh reconoció que el Gobierno intenta lograr un alto superávit primario -ingresos menos gastos del Estado, antes del pago de la deuda-, “mucho mayor que el que habíamos discutido hace unos años”.
“No hay duda, en mi opinión, del compromiso y el deseo del Gobierno para reducir la inflación”, dijo Singh, según consignó la agencia española EFE.
A pesar de esta visión, el Fondo prevé que la inflación en Argentina no caerá, sino que se incrementará hasta 2007. Calcula que este año será del 12,9 por ciento, frente al 9,6 por ciento registrado el año pasado, y que subirá al 15 por ciento en 2007.
Capacidad instalada. El organismo cree que muchas fábricas alcanzarán su capacidad máxima de producción y que la inflación reducirá la competitividad de los productos argentinos, por lo que augura que el crecimiento del país caerá en 2007 al 4 por ciento, frente al 7,3 por ciento previsto para este año y el 9,2 por ciento registrado en 2005.
Tanto en el informe del miércoles como en el publicado hoy brilla por su ausencia una referencia a los tenedores de bonos argentinos en suspensión de pagos que no aceptaron la oferta de canje del Gobierno, después de que el FMI haya insistido una y otra vez en que Buenos Aires debe encontrar una solución para esa deuda pendiente.
Preguntado sobre qué hacer con esos acreedores recalcitrantes, Singh respondió: “Tendrán que preguntarle al Gobierno, no a nosotros”.
Lo que sí menciona el FMI en su estudio de hoy es el aumento del valor de los bonos emitidos por Buenos Aires en junio de 2005 para reemplazar a los que estaban en mora y cuya rentabilidad está ligada al aumento del PIB argentino.
Los acreedores que participaron en el canje aceptaron entonces una pérdida de valor, incluido el principal y los intereses atrasados, del 75 por ciento, pero las mejores perspectivas económicas de Argentina han reducido esa pérdida al 59 por ciento.
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