RECONOCEN QUE NO HAY PLAN DE EMERGENCIA PARA CORTES DE LUZ
El Gobierno no tiene un plan para enfrentar la crisis eléctrica, porque no va a haber crisis eléctrica”, aseguraron ayer, en consonancia, fuentes del Ministerio de Planificación y de la Presidencia de la Nación. El Ejecutivo buscó así bajar el nivel al debate sobre los posibles apagones que las compañías eléctricas y hasta algún organismo público preanuncian para el próximo verano. Fue en el contexto de los reclamos tarifarios de las privatizadas.
El ministro del Interior, Aníbal Fernández, empezó el planteo por la mañana, en declaraciones radiales: aseguró que el Gobierno no prevé “cortes generalizados” de luz para este verano. “No va a haber crisis energética —insistieron en el Ministerio de Planificación—. Eso hay que descartarlo”.
—Las empresas de generación, distribución y transporte, y hasta la propia Cammesa, que administra el mercado de electricidad y que preside el secretario de Energía hablan de posibles crisis. ¿Qué plan tiene el Ejecutivo para evitarlo?
—No hay ningún plan, porque no va a haber crisis —afirmaron fuentes de Planificación.
El defensor del Pueblo, Eduardo Mondino, también buscó poner freno a las versiones de cortes. Afirmó que “no se está frente a un colapso” de energía eléctrica, aunque aclaró que la mayor demanda estacional podría generar “algunos inconvenientes propios de la época estival”.
Fue después de reunirse con directivos de la Cammesa, quienes le dijeron que no preveían cortes programados en el verano, aunque reconocieron “que puede haber problemas puntuales dependiendo de las condiciones climáticas”.
En Presidencia de la Nación, en tanto, trascendió que el Ejecutivo tiene decidido jugar fuerte en este partido. “Si las empresas agravan la crisis, se las va a sancionar e incluso se puede llegar a rescindir los contratos”, dijeron fuentes de la Casa Rosada.
Los técnicos de Cammesa y los de la Fundación Fundelec, tal como adelantó Clarín esta semana, señalan que hay “áreas críticas” que podrían ser cuellos de botella al crecer la demanda con el calor. Para resolverlo, dicen, hacen falta inversiones. Eso empalma con los reclamos de las privatizadas, que dicen que sin aumento de tarifas no se puede financiar esas inversiones.
En ese contexto, ayer las distribuidoras de electricidad se reunieron con Julio De Vido . Y las máximas autoridades de Endesa (controlante de Edesur) se habrían comunicado con el ministro para descomprimir la situación.
Pero fue casi simultáneamente cuando se conocían en Buenos Aires los reclamos tarifarios que había expresado la empresa en Madrid, al presentar su balance anual, en el que incorporarán 85 millones de euros como previsión por las pérdidas de la Argentina.
Las empresas de generación y transporte, en tanto, volvieron a plantear sus reclamos, aunque sin la vehemencia registrada en los cruces que mantuvieron durante lunes y martes los privados y los funcionarios nacionales.
El vicepresidente de la Asociación de Generadores de Energía Eléctrica (AGEERA), Fermín de Monte, afirmó que “la demanda crece de manera destacada y lo que les decimos a las autoridades es: hay que resolver el problema, ya que llevamos 2 años con la renegociación de los contratos sin que aparezcan las soluciones”.
Según sostuvo De Monte, “se confunde la temática del debate, por considerar que con el nombre de privatizadas y rentabilidad fabulosa, que se les atribuyen a otros sectores, nos ponen a todos en la misma bolsa”. Agregó que el sector de generación invirtió 6.000 millones de dólares en la última década pero hoy no recibe una remuneración adecuada por el servicio que brinda.
En tanto, el directivo de la Asociación de Transportistas de Energía Eléctrica (ATEERA), Guillermo Di Giorgio, advirtió que “algunos de los equipamientos de transmisión, de los 23 mil kilómetros de línea que tenemos, están operando al borde de su saturación técnica”.
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