RECONOCIÓ A SU VIOLADOR Y LOS VECINOS QUISIERON LINCHARLO
Un hombre de 26 años fue detenido antenoche luego de que una adolescente de 15 años lo reconociera en la calle como quien la había violado dos días antes en el parque Independencia. En rigor, al margen de arrestarlo, los policías lo rescataron de la furia de algunos familiares y vecinos que habían salido a buscarlo ni bien la víctima lo identificó. El muchacho, que cuenta con antecedentes por robo, lesiones y abuso sexuales, pasó el último semestre de 2004 en prisión acusado por un insólito hecho de abuso sexual por el que finalmente fue liberado por falta de pruebas.
“Ese es el que me violó”, afirmó tajantemente J. al ver por la ventanilla del patrullero a A.L.V. -a quien se conoce como Duende, entre otros apodos- y a quien había visto pasar, minutos antes, por el frente de su casa, en el Fonavi de Ovidio Lagos y Rueda. Los efectivos de la Patrulla Urbana detuvieron al sospechoso, lo revisaron y le encontraron un cuchillo similar al que J. había descripto la mañana anterior al realizar la denuncia por violación en la Comisaría de la Mujer. Y antes de que fuera alcanzado por la furia de familiares y vecinos de la chica, lo llevaron en otro móvil policial hasta esa dependencia.
Pero esta historia comenzó el domingo, alrededor de las 4 de la mañana, cuando J. y un amigo de su misma edad volvían de bailar en un taxi que los dejó cerca de la casa de la chica. “Ahí los sorprendió este hombre con un arma blanca y los llevó amenazados entre dos y tres cuadras hasta la parte trasera del predio de la ex Sociedad Rural que, aunque está cerrado, tiene un tapial roto por el que puede entrar cualquier malviviente y hacer lo que quiera sin que nadie se entere”, relató Mariel Arévalo, titular del Centro de Atención a la Víctima de Delitos Sexuales, el nombre oficial de la Comisaría de la Mujer.
“Los llevó cerca de las caballerizas. Al chico lo maniató con los cordones de las zapatillas de la chica y lo cortó en la cabeza y a ella la sometió sexualmente. Después desapareció en la oscuridad, por donde habían entrado”, añadió Arévalo, según la denuncia que los jóvenes realizaron minutos después del hecho. En la Comisaría de la Mujer se constató la violación y se tomaron pruebas.
Salieron a buscarlo
El amigo de J. “dijo conocer de vista al abusador -agregó Arévalo- y mencionó su apodo. No supo asegurar si era del barrio, pero sí que solía andar por ahí. Entonces se decidió incrementar el patrullaje por esa zona y difundir un fotofit según la descripción que hicieron las víctimas”.
Pero todo se precipitó el lunes a la noche. Minutos antes de las 22, J. vio pasar por enfrente de su casa a quien la había violado la madrugada anterior. “Hay que ser mujer o haber atravesado algo así para entender la conmoción de la chica en ese momento”, explicó Arévalo. Alguien llamó a la policía y J. subió a un patrullero para buscar a su victimario, quien fue capturado en Ovidio Lagos y 27 de Febrero.
La madre de la menor, en diálogo con Canal 3, contó que apenas se enteró de lo ocurrido fue a la seccional 5ª a radicar la denuncia y que los amigos de su hija, horas más tarde, le dijeron donde estaba el violador. “Salimos todos juntos a buscarlo, lo encontramos y llamamos al Comando. Ellos lo llevaron pero no nos dejaron que le demos su merecido”.
Según la policía, A.L.V. cuenta con variados antecedentes por “robos, lesiones y abusos sexuales, en plural”, remarcó la titular de la Comisaría de la Mujer. Pero más allá del recordado caso del año pasado, en el que un juez no pudo comprobar su culpabilidad (ver aparte), fuentes policiales vincularon al muchacho con otros hechos de abuso, algunos en la misma zona en el que ocurrió el último. Ayer, el Duende fue indagado en el Juzgado de Instrucción Nº12 y trasladado a la subcomisaría 18ª, donde se aloja a sospechosos de delitos sexuales.
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