RECONQUISTA: JUICIOS LABORALES TRUCHOS Y UN CUESTIONADO MAGISTRADO
Un fiscal de la ciudad de Reconquista pidió que se analice el comportamiento de dos abogados del fuero local ya que se sospecha que ambos inventaban juicios laborales contra productores de la zona, valiéndose de falsos empleados y testigos. El funcionario judicial entiende que, entre otros, se habrían configurado los delitos de estafa procesal, extorsión y falso testimonio. La investigación preliminar fue hecha por el titular del Juzgado Penal de 1ª Instancia, Enrique Muller, sobre quien pesa una larga serie de sospechas que van desde la privación ilegal de la libertad hasta faltas administrativas. Incluso una versión señala que el juez no haría lugar el pedido de investigación del fiscal, ya que uno de los abogados supuestamente involucrados habría defendido en más de una oportunidad el accionar de Muller.
Según fuentes tribunalicias, la investigación del fiscal de la ciudad de Reconquista Ireneo Berzano duró varios meses, en donde se entrevistó con numerosos damnificados. Luego solicitó algunos expedientes, donde comprobó que no sólo se repiten los nombres de los abogados que llevan adelante las demandas laborales sino también los nombres de varios testigos.
Por tal motivo, Berzano le solicitó al titular del Juzgado Penal de 1ª Instancia, Enrique Muller, que investigue el hecho, ya que –como conclusión– pudieron haberse cometido los delitos de estafa procesal, extorsión y falso testimonio, entre otros.
Entre otras cosas, Muller debería llamar a declarar a quienes firmaron demandas laborales como supuestos damnificados sin siquiera haber trabajado para la persona a la que le terminaron reclamando sendas indemnizaciones.
La causa salió a la luz en abril pasado, cuando varios productores de la localidad de Alejandra, ubicada en el departamento San Javier, denunciaron públicamente que desde hacía tiempo venían haciendo frente a demandas laborales de peones que reclamaban indemnizaciones por años de trabajo, cuando en realidad trabajaron meses, o que incluso llegaron a tener que aceptar pagar por gente que nunca fue conchabada.
La mayoría de los pleitos legales eran iniciados por dos abogados de Reconquista, cuyos datos se mantienen en reserva, quienes además llegaron a actuar de fiadores para que finalmente un juez laboral de esa ciudad ordene sistemáticamente un embargo.
Uno de los productores damnificados, de apellido Catalín, llegó a denunciar ante el sitio de Internet elconsultorweb sobre la existencia de una “organización mafiosa” dedicada a “levantar juicios falsos con una impunidad inusitada”.
“Llamativamente en el juzgado de Reconquista se aceptan esas demandas y al ordenar embargos, los productores tienen que llegar a un arreglo, es como una especie de extorsión. Lo que está ocurriendo en esta parte de la provincia es ni más ni menos que un terrorismo de Estado”, abundó el productor.
Catalín agregó además que le inventaron un juicio del año 1996, a través de un hombre que se ocupaba de buscar los peones en Alejandra. “Me aparecieron distintos reclamos de gente que nunca había trabajado en mi campo y como llegaron a embargarme tuve que arreglar y pagar. Los testigos que se presentaron eran falsos. Como siempre, eran unos señores que también se presentaban en las otras demandas”, siguió diciendo.
UN JUEZ SOSPECHADO
El pedido del fiscal Berzano recayó en el Juzgado Penal de 1ª Instancia, a cargo de Enrique Muller, cuyo trabajo está siendo investigado por la Cámara Penal de la ciudad de Vera, tildando incluso como “peligroso” el razonamiento que Muller utiliza para resolver algunas causas.
Según fuentes de la Cámara Penal de Vera, existen más de una docena de denuncias contra el juez Enrique Juan Muller, que van desde la privación ilegal de la libertad hasta faltas administrativas (reconocidas por el propio Muller), como por ejemplo ausentarse de Reconquista sin pedir permiso y hacer figurar como que asistía a las audiencias establecidas, cuando en realidad estaba en la ciudad de Santa Fe.
“Es sabido que, en causas consideradas menores, algunos jueces le hacen tomar declaración a sus secretarios, pero ellos están en un despacho contiguo, no a más de 300 kilómetros de su juzgado”, explicó un vocero.
Otra causa en la que está sospechado menciona la privación de la libertad a una persona sin una sola prueba, o mejor dicho, testificando él mismo como testigo, ya que “no consiguió a nadie que dijera lo que él quería escuchar”.
Sobre esto, la Cámara Penal de Vera indicó que “vincular a una persona con la comisión de un ilícito por el sólo hecho de que solía conducir un vehículo parecido al que menciona la testigo resulta exagerado y hasta peligroso”.
En otro hecho significativo, la Cámara Penal ha debido anular todo lo hecho por el propio Muller en una investigación sobre un homicidio, puesto que “omitió” firmar las actas de allanamiento donde se dice estuvo presente, por lo que un crimen puede quedar impune.
La última causa en la que está sospechado el juez Muller se conoció hace diez días, cuando un detenido contó que hace unos meses “arregló” que el juez le durmiera el expediente y así pudo salir en libertad; aunque luego fue nuevamente detenido por robar y asesinar a un comerciante.
Aparentemente, uno de los abogados cuestionados por los supuestos juicios laborales truchos defendió en más de una oportunidad al juez Muller, e incluso firmó una nota en un medio gráfico de Reconquista avalando su accionar, por lo que se especula con que el magistrado decidirá no hacer lugar al pedido de investigación propuesto por el fiscal.
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