RECONQUISTA: PROCESAN A DOS HOMBRES POR ATENTAR CONTRA LA VIVIENDA DE UN PERIODISTA
Según el juez, el periodista sufrió un atentado con una bomba molotov que durante la caída se apagó la mecha sin lograr el cometido. También el juez enfatizó que hay periodistas que pretendieron “desviar la investigación a favor de Eleonori” ante un hecho que fue “de extrema gravedad”. En la misma resolución también se le dictó un embargo sobre los bienes de ambos acusados “hasta cubrir la suma de 10.000 pesos a cada uno de ellos” . También se procesó a Eleonori por otro delito de estafa.
Müller sostuvo en su resolución que “detrás de Eleonori se oculta alguien que ha sido el mentor de éste y otros tantos hechos delictivos que se vienen produciendo en este medio y que siempre llevan de por si mandar ciertos mensajes que podríamos encasillarlos como provenientes de verdaderas organizaciones delictivas con pretensiones mafiosas”.
En su resolución, el Juez Penal de Instrucción señala que se dará como suficientemente acreditado en el grado de probabilidad que Eleonori y Galvez, “luego de urdir un plan delictivo concreto, el 11 de julio de 2004 en horas de la tarde se dirigen en vehículo automotor, probablemente un 147 color rojo, hacia el domicilio del periodista Gustavo Raffin “y es allí que proceden a arrojar una bomba incendiaria consistente en una botella de vidrio con combustible en su interior y con mecha de tela encendida con intenciones de generar un incendio, la que fue arrojada al interior de la finca, la que al caer no logró hacer combustión, apagándose la mecha. Evidentemente la intención era lograr que se generara un incendio”.
Añade que “Galvez recibió un pago en dinero por arrojar el elemento ígneo” y tras varias consideraciones y argumentaciones, sostiene que “ambos han sido los autores en el evento delictivo que nos convoca”. Se apoya también en los testimonios que dan cuenta de la relación entre ambos acusados e incluso de los encuentros que sostuvieron antes y después del atentado.
En otro párrafo de la resolución, el magistrado llega a la conclusión que “Eleonori también utilizó (el atentado) como resorte para iniciar luego una campaña de desprestigio en contra del periodista Raffin, en lo que seguramente no está solo y habrá que ahondar en la investigación para ver quién o quiénes, en definitiva, también han colaborado en este grave hecho delictivo. Sabemos que detrás de Eleonori se oculta alguien que ha sido el mentor de éste y otros tantos hechos delictivos que se vienen produciendo en este medio y que siempre llevan de por sí mandar ciertos mensajes que podríamos encasillarlos como provenientes de verdaderas organizaciones delictivas con pretensiones mafiosas”.
Dice el juez: “Como es público y notorio, un sector del periodismo local y en esto no sabemos con qué intención o con qué interés, manifestó con total certeza que en la botella arrojada al domicilio de Raffin el contenido se trataba de bebida gaseosa, lo cual en el momento de plena investigación y de obtención de prueba objetiva llevaba también un mensaje contrario, intentando minimizar el atentado, desorientar públicamente y en definitiva pretender desviar la investigación a favor de Eleonori y que conforme se ha probado, el suceso fue real y de extrema gravedad”.
Agrega el juez penal que “en esta especie de complot, son muchas las personas que hacen aportes intelectuales, puesto que por el nivel socio cultural de Galvez. No da para pergeñar el tipo de escrito como el que contenían los panfletos que se le secuestraron”, conteniendo más injurias contra el periodista. “Tampoco Eleonori tiene una instrucción tal que pueda también el sólo escribir los libelos injuriosos encontrados, por lo que resta concluir que existen más involucrados y que seguramente pertenecen al mismo entorno delictual al que nos tiene acostumbrado Eleonori, el que para llevar adelante todo esto, ha sido asesorado”.
En la misma resolución que se dictó el procesamiento, el juez penal de primera instancia ordenó trabar embargo sobre en los bienes de ambos acusados “hasta cubrir la suma de 10.000 pesos a cada uno de ellos”.
En la misma resolución, Eleonori también fue procesado por el delito de “estafa”, por un hecho denunciado en 2001.
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