RÉCORD DE CALOR EN ABRIL: HIZO LA MÍNIMA MÁS ELEVADA EN 132 AÑOS
Abril de 2004 ingresó ayer oficialmente en el libro de los récords del Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Es que ayer a las 6 de la mañana los termómetros registraron 23,8 grados centígrados, la temperatura mínima más elevada para este mes desde que el SMN empezó, hace 132 años, a realizar mediciones.
La máxima, aunque fue muy alta, no llegó a marcar un nuevo récord. La temperatura más elevada del día se registró a las 14. A esa hora, los termómetros treparon hasta 33,7 grados y la sensación térmica era de 35.
La sensación térmica más alta se registró más tarde: a las 16 se sentía que hacían 36 grados.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico, la temperatura máxima más elevada para abril es de 36 grados y fue registrada el 5 de abril de 1906.
El calor de estos días, según especialistas consultados por Clarín, no tiene nada que ver con el calentamiento global ni con un fenómeno como fue el llamado El Niño.
Para los metereólogos se debe a que sobre una enorme zona del país —Capital Federal, centro y norte de la provincia de Buenos Aires, norte de La Pampa, Chaco, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Misiones, Santa Fe y Santiago del Estero— permanece estancada una masa de aire cálido y húmedo.
En los hechos, esta masa de aire caliente esta impidiendo que una masa de aire fría y seca que viene del sur del país ingrese a esta zona. En otras palabras: está bloqueando su ingreso como si fuera una barrera.
“La masa de aire frío está logrando subir sin problemas hasta el norte de la Patagonia, pero ahí se encuentra con este aire tórrido que le impide el paso”.
“De allí, entonces, se desvía hacía el océano Atlántico —continúa— en vez de llegar a la Capital Federal”, explicó Eduardo Piacentini, director del Departamento de Investigaciones y Cambio Global del Servicio Meteorológico Nacional.
Susana Bischof, doctora en Ciencias Meteorológicas y docente de la Universidad de Buenos Aires, aseguró ayer a Clarín que este calor otoñal no obedece al calentamiento global. “Tiene que ver exclusivamente con la circulación de un aire cálido muy persistente”, dijo. Y agregó: “En este momento el aire frío no tiene la suficiente energía para desplazar a esta masa de aire cálido”.
Según la experta, “este verano empezó con cierto retraso. Diciembre fue un mes algo fresco y el verdadero calor recién se em pezó a sentir en los primeros días de enero. Creo que el calor que estamos sintiendo estaría marcando como un corrimiento del verano”.
La masa de este persistente aire cálido no sólo frena la entrada del frío. También impide la llegada de aires tropicales del Amazonas, que son los que vienen húmedos y provocan lluvias. En todo marzo, por ejemplo, cayeron apenas 28 milímetros de agua. El promedio para ese mes es de 136 milímetros.
El típico frío otoñal empezará a sentirse pasado mañana. Según Eduardo Piacentini, el miércoles finalmente la masa de aire frío ganará la pulseada y expulsará hacía el Atlántico a la masa de aire cálido.
Esto hará que en cuestión de horas la temperatura caiga en picada. El SMN pronostica que el miércoles la temperatura máxima será de 22 grados centígrados. En otras palabras: la máxima de ese día será más baja que la mínima de ayer.
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