RÉCORD DE EVO MORALES: LOGRÓ MÁS DEL 54% DE LOS VOTOS EN BOLIVIA
El líder del Movimiento al Socialismo boliviano, Evo Morales, aumentó al 54,2% el porcentaje de votos recibidos en las elecciones del domingo pasado, suficientes como para ser declarado presidente electo sin necesidad de una “segunda vuelta” en el Congreso.
El récord (nunca un presidente se había impuesto en ese país con más de la mitad de los votos desde el final de las dictaduras hace dos décadas) fue anunciado ayer por la tarde por la Corte Nacional Electoral al llegar a los 93% de los sufragios escrutados.
Como aún resta computar votos del campo, donde está la base fuerte de Morales, su diferencia podría aumentar.
Hasta ahora, su principal rival, el conservador Jorge Quiroga (quien ya fue presidente en 2001-2002, al suceder a su jefe político Hugo Banzer), bajó al 28,6%, mientras que el empresario del cemento y las comidas rápidas Samuel Doria Medina, de centro, descendió a 7,9%.
Morales obtenía hasta ayer un total de 1.458.815 votos, equivalente al 54,17% de los votos válidos. Quiroga acumulaba 770.681 votos y Doria Medina, 211.427. Así, el Congreso no será quien decida al presidente en base a acuerdos políticos, como había ocurrido otras veces en la historia boliviano. El resto de los candidatos estaban por debajo de 5%.
Por ejemplo, el candidato boliviano de origen japonés Michiaki Nagatani obtuvo e 5,9%. El resultado muestra la debacle de los partidos tradicionales. Se trataba del candidato del otrora poderoso Movimiento Nacional Revolucionario (MNR), que por años dominó la escena política boliviana y cuyo última expresión, muy distinta a los orígenes de ese partido en la Revolución de 1952, fue la presidencia liberal de Gonzalo Sánchez de Lozada, volteado por una rebelión popular en 2003.
En tanto, el líder aymara Felipe Quispe, del MIP (Movimiento Indígena Pachacuti) que expresa un separatismo indígena radical, acumuló 2,2%. En la campaña, había criticado por igual a los conservadores que a Morales.
Uno de los observadores del proceso electoral, el sociólogo brasileño Emir Sader, escribió en el servicio periodístico de Alai Amlatina que para Quispe “Evo Morales y el MAS son sus principales enemigos, en el estilo clásico de la ultra-izquierda, que descarga sus baterías preferentemente contra quien ocupa el espacio central de la izquierda”.
Sader también condenó las maniobras de la élite dirigente de Santa Cruz de la Sierra, sobre todo a través de la revista Datos que tituló una nota “El peligro de la desintegración” y otra “El candidato del MAS es un riesgo para América Latina” y, en base a entrevistas a dirigentes estadounidenses, y también el diario El Nuevo Día, ambos tendiendo a un separatismo por derecha.
El resultado que logró el MIP de Quispe podría poner en riesgo al partido, porque la ley boliviana estipula que los partidos con un respaldo menor a 3% serán borrados del registro electoral y deberán pagar la impresión de más de 3,6 millones de boletas.
Antes del comicio, Quispe dijo a Radio Nacional de Argentina que si ganaba Evo Morales él y su grupo “pasarían a la clandestinidad”. Otras fuentes señalaron que las demandas que por izquierda sin duda condicionarán al gobierno de Morales intentarán ser canalizadas por la nueva administración en la Asamblea Constituyente de 2006.
Otros tres partidos, Nueva Fuerza Republicana, Frente Patriótico Agropecuario y Unión Social de los Trabajadores, corren igual riesgo que el MIP dada la cantidad de votos obtenidos.
Según el CNE, del total de 2.898.280 votos escrutados hubo 2.693.003 válidos, 3,74 por ciento en blanco y 3,34 por ciento anulados. Participó el 85 por ciento del padrón y se abstuvo el 15 por ciento restante.
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