RÉCORD DE INVERSIONES DEL GRUPO TECHINT EN MAYO
El jueves pasado, el grupo Techint le puso el moño a un tour de compras que había comenzado 20 días antes, en Rumania, con la acería Donasid, en 70 millones de dólares. El avión que transporta a Paolo Rocca y sus ejecutivos se dirigió la semana pasada a México: allí, Rocca firmó el compromiso de pagar 2.235 millones de dólares para comprar el gigante siderúrgico Hylsamex. De allí también salió otro cheque por US$ 107 millones para comprar 19,5% de la sociedad controlante de Sidor, otra empresa de Techint. El tour de compras finalizó el jueves: en una carambola a tres bandas, Rocca compró en 83,2 millones de dólares tres fábricas de Acindar en Villa Constitución, Rosa rio y San Luis.
En total, sólo en mayo, el grupo Techint gastó o se comprometió a gastar 2.495,2 millones de dólares para expandirse en el mundo, y en especial en América latina.
Con 5.000 empleados y una facturación anual de 11.000 millones de dólares, en las oficinas de Techint admiten que no saben aún cómo rotularse. “No somos una multilatina, sino multilocales. Allí donde nos instalamos generamos vínculos institucionales muy fuertes”, dicen. Eso vale tanto para Argentina como para Italia, México, Venezuela y Brasil, las principales sedes productivas del grupo.
Agostino Rocca, abuelo de Paolo, fundó Techint en marzo de 1946. Hubo un momento simbólico en ese año 1946, cuando recomendó a su amigo Torcuato Di Tella que instalara una fábrica de tubos para perforaciones petroleras. Di Tella optó por una alternativa más liviana, los tubos “con costura” de SIAT. Rocca porfió en la opción más costosa y consiguió levantar Siderca, que cincuenta años después se transformó —ampliaciones y adquisiciones mediante— en Tenaris, el grupo productor de tubos petroleros número uno del mundo.
Con la compra de Hylsamex, Techint también pasará a ser el productor número uno de chapa de América latina: este año, sus tres acerías —Siderar, Sidor y ahora Hylsamex— producirán 10,2 millones de toneladas, con la cotización del acero en niveles récord (US$ 2.200 la tonelada).
Desde la devaluación, Techint acumula compras por 2.667,2 millones de dólares. El año pasado había adquirido la rumana Silcotub y la venezolana Matesi. Pero el 80% de los casi US$ 2.700 millones lo representa la compra de Hylsamex. “Tenemos recursos propios y líneas de crédito internacional”, fue toda la explicación dentro del grupo con respecto a cómo financiarán la megaoperación.
“Es importante que se consoliden firmas de base nacional especializadas en la producción de bienes transables”, señaló Roberto Bouzas, de FLACSO. “Techint, Arcor, Impsa o Molinos tienen este perfil. Es lo que queda de grandes empresas nacionales que pueden convertirse o ya son jugadores importantes a nivel regional o aun global”, agregó.
Este contenido no está abierto a comentarios

