RECUPERAN UN VIOLÍN STRADIVARIUS QUE SERÍA LA CLAVE DE UN CRIMEN
Lo hallaron este martes, tres años y medio después de que asesinaran a su último dueño. Es un exclusivo violín Stradivarius, desde luego auténtico —valuado en unos 700.000 dólares—, que fue recuperado en Tucumán y ahora descansa en la principal caja de seguridad de la Jefatura de Policía de Santiago del Estero. La Justicia santiagueña supone que puede ser una prueba clave en la investigación del asesinato de un militar retirado, cuyo cuerpo fue encontrado en pedazos flotando en un río.
El militar retirado Luis Oscar Ferrari fue asesinado y descuartizado en noviembre de 2002 en el paraje La Dormida, a unos 70 kilómetros de la capital de la Provincia. Algunas partes de su cuerpo aparecieron 30 o 40 días después en el lecho del río Dulce. Para identificarlo tuvo que realizarse un ADN.
El crimen estuvo impune más de tres años, hasta que dos pistas firmes asomaron en el expediente. Una, que la víctima tenía problemas con su hermano —también militar retirado— por cuestiones pasionales. Otra, que fue asesinado apenas unos días después de haber entregado un Stradivarius para que se lo vendieran. Se cree que los asesinos lo eliminaron para quedarse con el monto seguramente millonario que obtendrían por el instrumento.
Los investigadores suponen que en una combinación de esos factores está el móvil del crimen.
Hace dos meses detuvieron al hermano de la víctima, Enrique Arold Ferrari —quien le dijo a la Justicia ser un ex combatiente de Malvinas— y a un ciruja llamado Martín Rafael Guines.
Desde que se había retirado del Ejército con el rango de mayor, la víctima se dedicaba a acompañar a gente que practicaba la caza y la pesca. Para eso utilizaba una pequeña vivienda en La Dormida, un paraje en el departamento Loreto, a la vera del río Dulce, famoso por los enormes ejemplares de dorados que se pescan allí.
A Guines lo tenía como acompañante. A esas jornadas se sumaba ocasionalmente su hermano Enrique. Tras una de esas salidas, Luis Ferrari desapareció. Enrique y Guines fueron los últimos que lo vieron con vida.
El ex militar tenía un violín Stradivarius que, de acuerdo al relato de su madre en la causa, fue heredado de sus abuelos. “Sabemos que el instrumento es original porque se le hizo una prueba de carbono 14 (un procedimiento que mide la “edad” de los materiales)”, dijo a Clarín el juez Gustavo Herrera, a cargo de la investigación del caso.
Toda la familia conocía su existencia, pero nadie sabía dónde estaba. Tras una paciente investigación que incluyó testimonios de familiares y amigos del militar asesinado, se lo pudo ubicar en una casa de la calle 25 de Mayo al 2100, en la ciudad de Tucumán. Le preguntaron al dueño de casa si Ferrari le había entregado el violín y si estaba allí. El hombre contestó que sí a las dos preguntas y les dio el instrumento. Lo que también se está investigando es si realmente fue la víctima quien llevó el violín hasta Tucumán, o si éste llegó allí luego de que Ferrari ya había muerto y le fue entregado a su poseedor por otra persona. También se busca establecer por qué, finalmente, no se vendió.
La otra hipótesis sobre el crimen es una presunta relación sentimental que habría mantenido Ferrari con la esposa de su hermano Enrique. Incluso hay una carta de la madre, dirigida a la víctima, en la cual le advierte que su hermano lo quería matar. Fuentes judiciales dijeron que los hermanos habían discutido varias veces sobre este tema.
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