REDADA CONTRA LATINOS EN ESTADOS UNIDOS
Si, claro que tengo miedo. Mi esposa Estela fue testigo de una de las redadas en Ocean Drive. Iban de restaurante en restaurante buscando indocumentados. Se llevaron a un montón. Lo que está pasando aquí es una barbaridad. No somos criminales. Simplemente vinimos a trabajar para poder darles un futuro mejor a nuestros hijos”. Hugo, un argentino que vive y trabaja en Miami sin documentos —se estima que hay decenas de miles de compatriotas en esa condición— desde hace cinco años, llamó a esta corresponsal ayer por la mañana. Con voz temblorosa, pidió ayuda.
“La verdad es que no se qué hacer. Tengo miedo hasta cuando llevo a los chicos a la escuela. Son sólo 4 cuadras. ¿Pero qué pasa si nos detienen? Mi hija Jessica nació aquí. Es norteamericana. Pero ya nos advirtieron que son capaces de deportarnos igual”, dijo Hugo.
Si bien el Servicio de Inmigración, Deportación y Aduanas, conocido por sus siglas en ingles ICE, no quiso confirmar las redadas que han causaron gran pánico entre los hispanos de Miami, tampoco las negó. “Tenemos operativos en el país entero y arrestos ocurren todos los días: nuestro trabajo es aplicar la ley y si alguien está en el país ilegalmente que no se sorprenda si es arrestado”, dijo Bárbara González, vocera del ICE, al diario El Nuevo Heraldo de Miami.
González agregó, sin embargo, que los operativos no se realizaban al azar sino en base un trabajo de inteligencia e información. Más aún, reconoció también que habían recibido más dinero para realizar este tipo de operaciones. “Y tenemos más personas asignadas para buscar a individuos que tienen orden final de deportación y se esconden”, dijo.
Lejos de calmar a la población, las declaraciones de González aumentaron el pánico entre los hispanos. Paula, indocumentada de 24 años le contó a El Nuevo Heraldo que cuando abandonó su trabajo de cocinera en un restaurante ayer por la noche los dueños la alertaron sobre el peligro inminente de una redada. Camino a su casa Paula afirmó haber visto dos camionetas que “parecían vehículos oficiales”.
Llegó a su casa temblando, recogió a su hija de 4 años que tiene parálisis cerebral, razón por la cual se quedó a vivir en EE.UU. y se fue a casa de una amiga. “Tengo miedo de que me toquen la puerta y me lleven. Qué pasará con mi niña, que ahora está recibiendo un tratamiento que la está ayudando”, dijo.
Todos sospechan que en vísperas del boicot y las marchas que tendrán lugar el 1ø de mayo en todo el país en favor de la legalización de los inmigrantes, las redadas tiene por objetivo intimidar a los hispanos y disuadirlos. Esta corresponsal tuvo el primer indicio de que algo estaba pasando en Miami por un llamado de otra argentina que dijo llamarse Laura Valverde. “Están haciendo redadas en todos lados. La situación es muy grave”, dijo el miércoles por la tarde. Aunque es difícil discernir cuánto hay de realidad y cuanto de rumor o paranoia, lo cierto es que el número de denuncias es enorme.
Medios muy populares como The Miami Herald o la radio El Zol 95, alentaron a llamar a sus redacciones para hacer denuncias de abusos. “Desde ayer son decenas y decenas los llamados”, dijeron a Clarín, en su mayoría de obras en construcción y restaurantes. “Hay mucho miedo, es muy extendida esa sensación, y la difusión ayuda a que los trabajadores ilegales no vayan a lugares donde corren peligro”, agregaron. El abogado especializado en inmigración Jorge Rivera dijo que las redadas realizadas en Miami Beach, Little Habana, Homestead y Hialeah, entre otros lugares, fueron “planificadas”.
“Tiene que ver con lo que ocurre en el Congreso y con estas redadas quieren complacer a los legisladores mas conservadores y demostrar que las leyes de inmigración no van a ser burladas”, dijo Rivera para quien “todo esto no es un invento”.
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